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A seis días de la agresión en la ciudad de León, las autoridades policiales y de Medicina Legal siguen cruzados de brazos y sin accionar contra el desalmado que golpeó a Edda Esmeralda Altamirano Aguilar, de 49 años, quien se mantiene en estado crítico y con pronóstico reservado, en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, de Managua.

El subcomisionado Miguel Carmona, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial en la Policía de León, manifestó que la noche del cinco de junio, Edda Esmeralda fue vista con su cónyuge, Pablo Osejo, y con el señor José Daniel Membreño Muñoz, pero ninguno ha sido detenido.

De acuerdo con las indagaciones, la pareja y su acompañante tomaban licor, como de costumbre, “tuvieron una riña en la vía pública. Esto produjo golpes entre ellos, pero las lesiones más graves o severas fueron para Edda Esmeralda, que aún se encuentra en estado inconsciente y con lesiones en la cara, trauma craneoencefálico y golpes que la mantienen en coma en el Hospital Lenín Fonseca”, dijo.

Según Carmona, hasta que el Instituto de Medicina Legal emita un dictamen que certifique que hubo violación, es que tipificarán el hecho, aunque lo evidente son las lesiones que tienen postrada a la víctima.

“En este caso no se conoce si hubo violación, ella fue atendida en el Hospital de León y luego referida a Managua. Preliminarmente se descarta el abuso sexual, pero vamos a esperar el dictamen oficial”, dijo el jefe policial este jueves tras agregar que las investigaciones continúan.

La víctima fue encontrada en horas de la madrugada del domingo a escasos metros de la cancha del reparto “Emir Cabezas”. La señora fue trasladada en estado inconsciente, con golpes en distintas partes del cuerpo y lesiones en la cabeza. Ella fue trasladada por miembros de la Dirección General de Bomberos al Hospital de la Localidad.

Juan Ramón Altamirano, hermano de Edda Esmeralda, denunció el caso en la delegación policial hasta este miércoles, después de tres días de haber acontecido los hechos.

Familiares y amigos de la víctima han tratado de tomar venganza en contra de algunas personas, pero la realidad es que ni siquiera la Policía ha logrado esclarecer el hecho.