Lizbeth García
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Espermatozoides lo “hunden”
Pese a que el dictamen médico legal establece que la víctima no tenía huellas de violencia física en su cuerpo que denotaran que fue objeto de abuso alguno, los espermatozoides que hallaron en la vagina de la perjudicada “hundieron” a Francisco José Gómez Zenkell, de 66 años, quien está acusado por la presunta autoría del delito de violación en perjuicio de su propia esposa, de 47 años, ilícito por el que ayer quedó en prisión preventiva a la espera de audiencia inicial, la que está programada para el 18 de marzo. El acusado negó los cargos de violación y lesiones sicológicas, y dijo que su mujer lo acusó “porque sabe que yo no tengo quien responda por mí, se quiere quedar con la casa”, sin embargo, la acusación refiere que desde que la víctima tenía 25 años y aún no estaba casada legalmente con su marido (se casaron el 13 de septiembre del 2003), ha vivido violencia física y verbal, pero nunca denunció porque temía que su cónyuge la corriera del cuarto donde dormía y le tirara la ropa en la sala de la casa, como solía ocurrir cuando no accedía a sus requerimientos sexuales. El escrito acusatorio agrega que la víctima vivió momentos de tranquilidad porque en 2003 el acusado estuvo preso cuatro meses por estafa, pero al regresar volvió a repetirse el ciclo de violencia a tal punto que, presuntamente, el imputado le tiraba cualquier cosa, la corría del hogar, la amenazaba con un mazo y un machete que tenía debajo de la cama, pero la violación habría ocurrido el 22 de febrero de este año, cuando Gómez Zenkell la quiso penetrar vía anal “para cobrarse el alquiler” que le daba a ella y a sus hijos, pero como la mujer se resistió, la obligó a hacerle sexo oral y luego la penetró vía vaginal.

Acusado pide rebaja, pero no de pena
Gioconda Isabel Reyes tuvo que pedir a la juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, que le rebajara a 500 córdobas la caución de dos mil córdobas que inicialmente le había impuesto a su hijo, Mario Alexander Reyes Suazo, de 20 años, porque su marido es un albañil que no tiene trabajo fijo, ella es ama de casa y su hija es empleada doméstica. La judicial dio cabida a la solicitud, pero conminó al acusado a rendir la fianza lo más pronto posible, le prohibió salir de su casa y le ordenó presentarse al juzgado con uno de los dos fiadores que tiene porque de lo contrario lo mandará preso antes de que se celebre el juicio donde se decidirá si es o no culpable del robo de 52 mil córdobas y de una pistola que le achacan. El crimen ocurrió el 19 de abril de 2007, media cuadra al oeste de la Texaco Xolotlán, en Carretera Norte, cuando tres hombres llegaron en un carro al puesto donde Otoniel Ramírez estaba vendiendo cervezas, y mientras uno de ellos le compraba una caja de enlatadas, supuestamente Reyes lo amenazaba con un arma diciéndole: “no te movás”, luego lo habría llevado dentro del container de cajillas de cervezas, donde se apoderó del dinero y del arma para después huir con los otros. La Defensoría Pública dijo que probará que el joven no cometió el delito porque padece de convulsiones a consecuencia del parásito de cerdo que tiene alojado en la cabeza.

¿De quiénes son las armas?
Porque supuestamente tenía guardados en su cuarto un fusil Ak, una escopeta doce y 49 tiros está siendo enjuiciado por tenencia y uso ilegal de armas del Ejército y la Policía, Lenín Antonio Rosales, de 20 años. La juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, admitió la acusación que el Ministerio Público presentó, le decretó medidas alternas a la prisión al acusado y le programó la audiencia inicial para el 17 de marzo, es decir, para el Lunes Santo. Según la acusación, el cinco de marzo la Policía llegó a allanar la cuartearía donde vive el acusado, en el barrio “Selim Schible”, y encontró detrás de un cajón de madera, un saco con un Ak y los otros pertrechos, pero no tenía autorización para tenerlos ni portarlos.