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Padres de familia, jóvenes y pobladores en  general del Distrito Cuatro han manifestado su preocupación a representantes de la Fundación Nicaragua Nuestra, FNN, por la proliferación de expendios de drogas en este sector de la capital, y porque los “chavalos” no sólo consumen, sino que también venden.

Claudia Paniagua, directora ejecutiva de la FNN, aseguró que gracias a las quejas de los pobladores han logrado determinar la existencia de al menos 25 expendios de drogas en dicho distrito, por lo que ejecutarán medidas preventivas en los barrios,  como marchas en las que participarán la población, organismos no gubernamentales que trabajan con los jóvenes y adolescentes,  y la Policía.

Como ejemplo señaló que tendrán incidencia en los barrios “Venezuela” y “La URSS” donde han detectado que hay cinco expendios de drogas, dos  en el primero y tres en el segundo.

“Los pobladores de las  comunidades están sumamente inquietos, preocupados por el aumento de expendios, porque sienten que el flagelo de las drogas está aumentando y que sus hijos están en peligro. Nos han manifestado que ellos se sienten manos arriba y no saben qué hacer ante la situación”, afirmó Paniagua.

Hay que golpear a los distribuidores
Jenny Leiva, coordinadora de Proyectos de la FNN, manifestó su preocupación por el consumo de drogas por parte de jóvenes y adolescentes de estos lugares, porque resulta alarmante que muchos de éstos se están dedicando a la venta de las sustancias prohibidas, viendo la actividad como un trabajo más.

“Algunos jóvenes han dicho que no quieren participar de las marchas, nosotros pensamos que los que dicen eso es porque puede ser que los que la  están vendiendo”, consideró.

Paniagua dijo que la Policía Nacional sí se ha dedicado a hostigar a los dueños de expendios, “pero creo que hay un problema mucho mayor y creo que la Policía debe esforzarse en golpear a los distribuidores de la droga,  porque es allí donde está el gran peligro; mientras nosotros no golpeemos a los distribuidores,  la distribución va a quedar cómo si nada ha pasado”.

Las funcionarias de la FNN dijeron que los jóvenes en riesgo del país están lejos de convertirse en peligrosos mareros, porque  a diferencia de estos criminales organizados, los nuestros están pidiendo una oportunidad y una mano amiga que los ayude a progresar.