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El plan de “hostigamiento” a los expendios de drogas en la capital ejecutado por la Policía Nacional, sigue dejando resultados satisfactorios para la institución y la población.

Ayer al mediodía agentes de la Dirección de Droga Nacional en coordinación con los agentes de la Segunda Delegación de Policía le “cayeron” una vez más al expendio conocido como  “Toña la Negra”,  ubicado en Las Malvinas, del Edilil,  dos cuadras al oeste, una cuadra al sur, en “Monseñor Lezcano”.
Según una de las fuentes policiales,  esta vez, Antonia María Meza García no pudo “descargarse” de la droga, como sucedió en dos ocasiones anteriores, aunque huyó.

“La orden viene a nombre de Antonia Meza y su marido Elmer Manzanares, ella es una reconocida expendedora, aquí los vecinos no soportan el actuar de los consumidores que hacen de las suyas para conseguir dinero y drogarse”, explicó un agente antidrogas.

Según la misma fuente, en la casa de la mujer, los clientes  consumen la droga que compran, además ahí les venden pipas, si se trata de marihuana, ahí se la fuman.

Otra detenida
Aparentemente, la mujer abrió la puerta creyendo que eran clientes, pero era la Policía, luego escapó, pero fue circulada. En la casa la Policía halló 20 gramos de piedras de crack, dinero en efectivo y electrodomésticos.  Elmer Manzanares fue arrestado en el lugar.

En tanto la tarde del viernes,  en el barrio “Rubén Darío”, las fuerzas del orden  detuvieron a María de la Cruz Pérez Osorio, de 36 años, a quien le encontraron 188.4 gramos de marihuana.

Además le ocuparon 14 proyectiles de arma calibre 38, tres televisores, tres abanicos, una cocina, una lavadora, una refrigeradora, un microondas, un DVD, un equipo de sonido y una bicicleta.

El teniente Róger Avilés, de la oficina de Información y Análisis de la Primera Delegación de Policía,  dijo que con la desarticulación del expendio esperan que disminuya el índice de  robos con intimidación.

Por su parte doña María de la Cruz Pérez expresó que ella no vende drogas y que lo que le hallaron es  obra de un agente policial,  a quien no quiso ayudar delantando  a los verdaderos expendedores.