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De sus 27 años de vida, el joven Wilder Omar Bravo anduvo los últimos tres por los turbios caminos del licor, hasta que encontró la muerte, sin embargo, no fue el ron lo que lo mató, sino un vecino, quien tomó un puñal y se lo clavó sin contemplaciones, porque Bravo le negó un trago.

A las 10:40 de la mañana de ayer, Wilder se encontraba bebiendo licor en el barrio Santa Rosa, exactamente del Paso a Desnivel dos cuadras al sur y dos al oeste, cuando se le acercó otro bebedor consuetudinario, solo conocido en el sector como “Sandino”, según relató Donald Farga Bravo, hermano del fallecido.

“Mi hermano estaba tomando licor, pero entonces se le acercó ese Sandino y le pidió un trago, y mi hermano le dijo: ‘Esperate. Ya te lo voy a dar’, pero al parecer, como Sandino andaba drogado, sacó un cuchillo y se lo dejó ir. Yo le dije que no lo hiciera, pero no hizo caso”, aseveró Donald.

Según la versión de una vecina, que no quiso identificarse, en realidad el pleito inició porque el victimario pidió dinero a la víctima, pero como no le dio, entonces procedió a puyarlo. De inmediato, familiares de Wilder lo llevaron al Hospital Alemán Nicaragüense, donde los médicos de turno intentaron salvarle la vida, pero fue demasiado tarde.