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Motivado por los celos, Nelson José Morán Vargas, de 34 años, mató de dieciséis  cuchilladas a su compañera de vida, Ledy Esmeralda Vanegas López, de 20 años, a eso de las once de la noche del viernes en el reparto Rubén Darío al suroeste del departamento de León.

“Los celos fueron aparentemente las causas del crimen, se trata de un caso más de violencia intrafamiliar, para evitarlo las mujeres deben denunciar cuando hay indicios de violencia en la pareja, porque las tensiones se van acumulando y desencadenan  situaciones lamentables como éstas”, dijo la capitana Nidia Hernández, jefa de sector, quien manifestó que tuvieron conocimiento del crimen hasta las tres de la madrugada.

“Ellos discutían casi diario, mi mamá le advirtió que ese hombre la iba a matar, y ahora lamentamos lo que pasó, le tenía celos porque ella era muy cariñosa con la gente, a todo mundo le decía “amor”,  él (Morán Vargas) era muy celoso y constantemente peleaban”, detalló Julissa López, hermana menor de la víctima.

Menor obligado a ver el crimen
El cadáver presentaba más de quince estocadas. El rostro de la dama estaba irreconocible debido a las nueve puñaladas que le propinó su expareja, además presentaba tres puyazos en el cuello, dos en las manos y dos en el costado izquierdo que le perforaron el pulmón,  lo que provocó la muerte de manera instantánea así como la herida en la yugular.

La capitana Hernández reveló que Morán Vargas obligó a un niño de 12 años, hermano menor de la víctima, a presenciar el crimen bajo amenazas de muerte.

Los peritos policiales ocuparon dos cuchillos con los que se presume Morán Vargas le quitó  la vida a Vanegas López, además encontraron en la letrina de la vivienda la ropa ensangrentada que él tenía puesta al momento de cometer el crimen.

Lilliam Vargas, de 52 años, progenitora de Morán Vargas,  se mostró sorprendida por el hecho sangriento que protagonizó su vástago, quien aparentemente tenía todo premeditado ya que le llegó a dejar a su hijo de año y medio.

“Él llegó  el viernes a las 8:00 de la noche a mi casa y me dejó a su niño de 16 meses, para que se lo cuidara y después se fue, hasta ahora que me he enterado de la tragedia”, dijo la madre de Morán Vargas, quien tras cometer el crimen se dio a la fuga.

Vanegas López se desempeñaba como comerciante en la terminal de buses en el mercado central, deja en la orfandad a dos menores, uno de 5 años y otro de 16 meses, este último lo procreó con su verdugo con quien convivió dos años.

En el primer semestre del año, la Policía de este departamento registra cinco femicidios que han ocasionado consternación entre la población.