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Familiares y amigos de Santos  Casco Cruz, quien falleció de dos  estocadas, le dieron cristiana sepultura el lunes en medio de un clima de dolor, pero exigieron  a las autoridades que apliquen todo el rigor de la ley sobre quien cometió el crimen, y que  suspendan  las festividades que actualmente se desarrollan en El Regadío,  por  el excesivo consumo de licor que hay ahí.

Rodolfo Casco Cruz, hermano de la víctima,  dijo que la tragedia ocurrió,  porque ahora las festividades en honor a la patrona del lugar “Santa Ana” se han  desnaturalizado con el excesivo consumo de licor y la presencia  de tipos violentos que llegan de otros lugares.

Recordó que antes las actividades en honor a su santa patrona se celebraban  con eventos religiosos recreativos, sin embargo, ahora  la festividad se extendió por  un perímetro de más de un kilómetro que va desde el campo deportivo a la casa comunal, y difícilmente tres uniformados, que es con lo que cuenta la Policía,   pueden garantizar seguridad para todos..

Otros pobladores de la extensa comarca, quienes para evitar cualquier  confrontación pidieron a los periodistas no revelar sus nombres,  demandaron de  las autoridades policiales a nivel departamental que para los próximos años  prohíban el consumo excesivo de licor en el evento, porque lejos de llevar un  mensaje positivo a la niñez y a los adolescentes,  representa un mal ejemplo.

El hermano de la víctima comentó que en la comarca El Regadío hay  descomposición social y  hasta se rumora que varios jóvenes,  incluido Wilmer Alberto Acuña Hernández, quien asesinó a Casco de dos puñaladas,  consumen drogas.

Los parientes de la víctima están inconformes con la tipificación que le  ha dado al delito la Policía, porque para ellos no es un homicidio,  sino un  asesinato.

Sobre las versiones que indicarían que Casco  lanzó piropos de  mal gusto a la  novia de Acuña, la familia del occiso dijo que eso es un invento, porque su pariente  era persona humilde y respetuosa.