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José Ismael Marenco Zeledón, de 20 años, tendrá cinco días en prisión para analizar cómo es que su vida se arruinó, porque  la Fiscalía lo acusa de la autoría de violación agravada en perjuicio de un niño de 14 años, al cual habría drogado --dándole de fumar marihuana-- para luego violentarlo sexualmente tres veces.

Según la acusación, todo ocurrió en la comunidad de Los Larios, en San Rafael del Sur. La primera vez, en junio de este año, Marenco le dijo al niño que lo acompañara a hacer un mandado a la quebrada, pero en verdad adonde lo llevó fue a una montaña, y bajo un árbol de papalón lo indujo a fumar marihuana, luego lo lanzó al suelo boca abajo, le golpeó la cabeza y lo violentó sexualmente,  y pese a que tiempo después el tío del adolescente llegó al lugar, la víctima guardó silencio por miedo.

El “mandado”
El Ministerio Público relató en la acusación que una semana después el acusado llamó al niño a su casa, y a punta de golpes lo obligó a colocarse sobre una tijera de dormir en posición de perrito para volver a abusarlo.

El 20 de agosto se volvió a repetir “la historia del mandado” en un camino de la misma comunidad Los Larios, donde el acusado habría obligado al niño bajo amenazas a fumar hierba otra vez, para luego abusarlo por la  vía anal y oral.

Corolario de la triple violación
Las aberraciones que según la Fiscalía cometió Marenco, salieron a luz pública  porque obligó al menor a robarle 2,000 córdobas a su madre, quien denunció el caso a la Policía, la cual descubrió que el hurto era el corolario de la cadena de violaciones.

La forense Grethel Ivón Solano dice que producto de la violación el menor tiene lesiones psicológicas graves, caracterizadas por vergüenza, ansiedad, falta de apetito, deseos de morir y de hacerse daño, trastornos que requieren atención especializada.

La Defensoría Pública se hizo cargo de la defensa del acusado y alegó ayer durante la audiencia preliminar celebrada en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, que la acusación no debió ser admitida, porque no especificaba las fechas exactas en que habrían ocurrido los hechos, además, al niño no le hicieron exámenes para determinar las lesiones que el acusado le habría provocado al golpearlo.

Por si eso fuese poco, tampoco le hicieron un examen toxicológico para confirmar la presencia de drogas en su sangre, con el fin de probar que en realidad el acusado lo drogó.

Reconoce error
La jueza Gertrudis Arias reconoció que la acusación no especifica la fecha en que ocurrieron los hechos en los dos primeros momentos, pero señaló que el Tribunal de Apelaciones de Managua ha emitido un sinnúmero de resoluciones explicando que eso no es causa para rechazar una acusación, y por eso admitió la acción penal contra Marenco, a quien le decretó la prisión por imperio de la Ley 745, y le programó audiencia inicial para el próximo dos de septiembre, a las nueve de la mañana.