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Preso por “tocón”  
Porque según el Ministerio Público José Ángel Salas López manoseó a su hijastra de cinco años, y la besó, quedó en prisión preventiva hasta el lunes cinco de septiembre, cuando la jueza Sexto Penal de Audiencias de Managua, Gertrudis Arias, decidirá si lo remite o no a juicio oral.

La acusación que el Ministerio Público presentó señala que el pasado 25 de agosto el acusado estaba en su casa, en el barrio “Rubén Darío”, cuando llamó a su hijastra de cinco años para jugar el escondido en un cuarto y debajo de una cama, aparentemente la besó en la boca, le cubrió la boca con un camisón y le habría tocado sus partes íntimas.

La acusación señala que la niña se resistió lanzando puntapiés, pero su verdadera salvación fue que llegara otra menor, quien le avisó a una vecina lo que estaba pasando, esta a su vez llamó a la Policía que arrestó al sospechoso.

El abogado de Salas preguntó dónde están los testigos que vieron a su cliente manoseando a la pequeña, además, dijo que si hubiese cometido el delito de abuso sexual que le achacan no se hubiera quedado esperando a la Policía para aclarar todo. Con base en tales alegatos, el abogado pidió que la acusación no fuese admitida, pero si la aceptaban, que le decretaran  a Salas medidas alternas a la prisión, porque no tiene antecedentes y tiene arraigo en Managua, pero la judicial admitió el libelo acusatorio, mandó a prisión al imputado, y programó la audiencia inicial para el 5 de septiembre.

Tiene puntería para buscar problemas
El pasado 25 de agosto a la una de la mañana, Abner Enrique Guerrero Alemán viajaba en una moto por las inmediaciones de la Rotonda de la Zona Franca Las Mercedes, cuando dos desconocidos y Óscar José Ramírez Siles le interceptaron el paso, obligándolo a maniobrar para no atropellarlos, momento en que el último sujeto le disparó a la espalda, pero por aparente falta de puntería dio en el espejo retrovisor del vehículo liviano.

Los vidrios hirieron a Guerrero Alemán, que pese a todo siguió su marcha en defensa de su vida, pero según la Fiscalía, en ese momento Ramírez le hizo un segundo y un tercer disparo al motociclista, que no tuvo más remedio que sacar el revólver de la empresa Improvisa, que portaba, y disparar, para obligar a sus agresores a huir.

Por lo ocurrido, el Ministerio Público acusó ayer a Ramírez por tentativa de homicidio en el Juzgado Sexto Penal de Audiencias, cuya titular, Gertrudis Arias, admitió la acusación, le decretó la prisión al acusado hasta el dos de septiembre de este año, cuando se celebrará la audiencia inicial para conocer las pruebas que tiene la Fiscalía, y revisar si es necesario o no que el acusado siga preso.

La Defensoría Pública, que asumió la defensa del reo, alegó y preguntó a favor de este dónde está el arma con que le disparó a Guerrero, y de qué tipo son las lesiones que habría sufrido la víctima, porque la Fiscalía no presentó el dictamen médico legal para acreditar el delito que le achacan a Ramírez.