•  |
  •  |

“Fue un accidente, no lo quise hacer. Soy un profesional y no quise hacerle daño a nadie, fue el peor día de mi vida. Hubiera preferido quitarme la vida antes que matar a un niño. Sé que venía con mis tragos, pero venía consciente”, dijo  el joven de 29 años que está detenido en el Distrito Uno de Policía por el homicidio imprudente de Julián Antonio Soza, de 10 años.

El accidente automovilístico ocurrió el sábado a las 11:30 pm en la Pista Suburbana, de los semáforos del Colegio Americano, 200 metros al oeste, cuando el menor regresaba con su papá,  Randy Edward Soza Medina, de 28 años, a su casa, tras cerrar el Cyber que él tiene en el barrio Laureles Norte.

Según el dictamen post mortem emitido por el forense Néstor Membreño, la causa directa del fallecimiento del pequeño fue hemorragia cerebral y edema pulmonar.
El papá del pequeño se encuentra en coma en el Hospital “Antonio Lenín Fonseca”, debido a un edema cerebral agudo, destaca el informe elaborado por el forense Milton Sirias, quien lo examinó en el centro asistencial.

Reconstruyen accidente
“Ya nos informaron los médicos que si él (Soza Medina) queda vivo, será un vegetal para toda la vida, por eso exigimos al Ministerio Público que acuse, para que el responsable no quede en libertad por vencimiento de término, porque fue un niño el que perdió la vida por un sujeto que iba a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol”, dijo Elizabeth Sánchez, madre del menor.

A eso de las 11 de la mañana de ayer, las autoridades policiales y el detenido realizaron la reconstrucción del accidente, porque este último  asegura que fueron las víctimas quienes le invadieron el carril.

“El accidente se dio en un punto ciego de la Pista Suburbana, para mí que el motorizado no me vio, porque de repente sentí que lo tenía pegado en la parte delantera de mi vehículo”, alegó el detenido.