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Muchas preguntas quedaron sobre la muerte del joven Franklin Cajina Calero, de 19 años, alias “Popeye”, luego que la mañana de ayer sus familiares se enteraron que fue herido en el barrio Villa Canadá y que murió cuando era trasladado al Hospital Roberto Calderón.

Fernando José Cajina Calero, de 20 años, hermano de la víctima, denunció en la Policía del Distrito Siete que aproximadamente a las 5:20 de la madrugada de ayer su vecino, de nombre Daniel de Jesús Vado, se presentó a su casa de habitación, ubicada en el barrio Milagro de Dios, en su vehículo, en el que trasladaba a su hermano Franklin hacia dicho centro hospitalario, ya que había recibido una estocada en la tetilla izquierda.

“Mi vecino dijo que se llevó a mi hermano porque lo conocía y que lo encontró en el sector del Colegio Comunitario Las Tortuguitas, pero no sabe quién lo hirió y con quién andaba, pero murió cuando llegó al hospital”, dijo Fernando Cajina.

Herida mortal y sospecha de sus “amigos”

Doña Julia Calero Gutiérrez, de 39 años, madre del fallecido, aseveró que su hijo vivía en Nueva Segovia, pero hace un mes se vino a vivir a Managua. Asegura que éste ya no bebía, ni andaba en malos pasos ya que Dios lo había restaurado. No obstante, señaló que la última vez fue visto con sus “amigos” conocidos por los apodos “Pacquiao”, “Carevieja”, “El Pinchonzo” y “El Chómpiras”, en una esquina cercana a su vivienda.  

“Ellos deben saber quién fue y cómo fue que ocurrió el crimen. Mi hijo no tenía enemistades y puedo asegurar que no andaba en algo malo. En el hospital nos dijeron que la puñalada le partió el corazón, perdió mucha sangre y falleció”, indicó doña Julia. El joven tenía una compañera de vida y deja en la orfandad a un hijo de cuatro años y medio.

El comisionado mayor Martín Solórzano, jefe de la séptima delegación policial, dijo que no había detenidos y que el caso estaba en proceso de investigación.