•   JALAPA, NUEVA SEGOVIA  |
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Con el dictamen médico legal afirmativo y el testimonio de la propia víctima, de 14 años, que narra las circunstancias y la forma como fue mancillada en el aula de un centro de estudios de esta ciudad, el 10 de junio pasado, la fiscal Celia María Quezada Larios desestimó 45 días después la denuncia contra el imputado de iniciales FADC, de 19 años, porque no vio ningún ilícito de abuso sexual.

Aunque la adolescente reafirma que el joven con engaño la encerró en el aula y usó su fuerza física para saciar su apetito sexual, acto que se tipifica de “violación”, la Fiscalía lo atenuó como “estupro”, con lo que abrió una ventana para favorecer la impunidad del supuesto autor.

Explica en su resolución, que la tipificación de estupro no cabe en el hecho denunciado, y cita el Art. 170 del Código Penal, para decir que el sujeto no está casado ni en unión de hecho y aún no es mayor de edad, por tanto, resuelve: desestimar la denuncia por el supuesto ilícito de estupro.

Muchacha “provocó”
Basándose en testigos (adolescentes) contactados por la Policía, la fiscal concluye que fue la muchacha quien provocó al joven con conqueteos sensuales dentro del aula.

“…tales circunstancias nos indican que no hubo uso de fuerza, violencia o intimidación por parte de FADC para acceder carnalmente a la supuesta víctima”, se lee en uno de los considerandos de la resolución, para descartar la existencia también del delito de violación.

El padre de la muchacha denunció que el caso ha quedado en la total impunidad, “porque hasta la Policía se prestó al favoritismo; no persiguió al autor de este delito, a pesar de tener en mano la denuncia y el dictamen médico legal, y, por el contrario, se afanó buscando testigos para que lo defendieran”.

Violador impune y víctima humillada
“El resultado está ahí: el abusador de mi hija volvió a ser aceptado en las aulas de ese Colegio, mientras mi hija, para no exponerse al escarnio y a las burlas, desistió continuar sus estudios, y se ha quedado en la casa sufriendo la humillación, además, revictimizada por la Fiscalía”, se quejó.

Relató que como progenitor de la ofendida recurrió contra la resolución de la Fiscal de Jalapa, ante la instancia superior, o sea, ante el Fiscal Departamental, el interino Boanerges Fornos, a quien también había solicitado que el caso fuese atendido por la Fiscal de Género, “porque ya presumía el manejo parcializado que darían a la denuncia”, acotó.

Dijo que Fornos no dio lugar a la apelación, y, en su resolución, “repite los mismos términos bochornosos de su subordinada de Jalapa”, expresó.