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Con la vena femoral perforada  terminó Erving Antonio Gutiérrez Ramírez, de 32 años, luego que su hermano Wilmer José, de 24, le disparara con un arma artesanal, supuestamente porque tenía “mal guaro” y siempre llegaba a maltratar a la familia.

“Yo me entregué por lo que hice, pero fue en defensa propia,  porque él (Erving Antonio) llegó con un cuchillo a querer matarme, eso era siempre que andaba bajos los efectos del alcohol,  desde los 14 años empezó a tomar  licor, a mis padres los maltrataba física y psicológicamente, igual que a mi familia”,

señaló Wilmer Gutiérrez, quien está detenido en el Distrito Dos de Policía.

“Es cierto que varias veces me pegó, pero tampoco justifico el hecho que le haya quitado la vida a su hermano. Después de la tragedia,  él decidió entregarse a la Policía y yo lo acompañé”, dijo Erving Gutiérrez, de 56 años, progenitor de la víctima y del victimario.

El comisionado Alfredo López, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Dos de Policía, informó que Wilmer Gutiérrez pasará hoy a los tribunales de justicia para que responda por el delito de parricidio.

Erving Antonio Gutiérrez  no tenía hijos y se ganaba la vida como vendedor ambulante en el Mercado Oriental.  Sus restos descansarán en el cementerio Periférico.