•   PRENSA LIBRE / COSTA RICA  |
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Carlos Alberto Espinoza, de 25 años y de nacionalidad nicaragüense, jamás imaginó que asistir a la fiesta de una amiga  se convertiría en el último día de su vida, tras recibir dos certeros disparos en el tórax por parte de un encapuchado, en barrio Cuba, al sur de San José.

El hecho se reportó a las 10: 30 de la noche y según confirmaron las autoridades, el caso se maneja, de momento, como un fallido intento de asalto. Espinoza habría forcejeado con el delincuente, quien lo sorprendió sentado en la sala de la vivienda, ubicada específicamente del templo Betel 100 metros al sur y 30 al este, en dicha barriada josefina.

Una unidad de la Cruz Roja a cargo del paramédico Roberto Durán se desplazó al sitio tras la llamada de alerta, sin embargo, para ese momento ya nada se podía hacer por la víctima, quien murió de forma inmediata.

Oportunidad
La propietaria del inmueble, de apellido Mendoza, dijo a las autoridades que la puerta de su casa estaba abierta cuando el sujeto ingresó con arma en mano y su rostro cubierto por un pasamontañas.

El delincuente amenazó al nicaragüense, quien se defendió del agresor, sin tomar en cuenta las consecuencias. Después de los disparos, el sospechoso escapó de la escena sin ninguna pertenencia de valor.

Los agentes judiciales se hicieron cargo del levantamiento del cuerpo y por ahora intentan determinar la identidad del asesino.