Máximo Rugama
  •   ESTELÍ  |
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Pablo Antonio Torres Dávila, Juan José Río Blandón y Alexander Antonio Gutiérrez Valdivia fueron puestos a la orden de la Fiscalía, luego de ser capturados porque ingresaron en la casa de un alto oficial de la Policía de Estelí y cargaron con varios objetos.

Los “tamales” forzaron las cerraduras de la puerta principal de la residencia y se llevaron un horno microondas, una percoladora, una cafetera y una plancha eléctrica. Un vecino del lugar vio salir pero no entrar al trío de maleantes, por lo que sospechó que algo raro pasaba.

Acto seguido, el ciudadano llamó de su teléfono a la Policía y una patrulla constató que en realidad se trataba de un robo con fuerza. Al momento de los hechos, el alto oficial que habita la casa se encontraba trabajando. Las autoridades policiales, además de dar con el paradero de los bandidos, lograron recuperar los bienes robados.

De igual manera, a la orden de las autoridades del Ministerio Público pasó la Policía esteliana a Jorge Alberto Rivera Molina, quien ebrio golpeó al oficial Carlos Martínez Dávila.

El sospechoso, según la Policía, provocó una alteración al orden público cuando se encontraba en un negocio cercano a la delegación policial departamental. Al ser requerido por los oficiales que integraban una patrulla de infantería, Jorge Alberto agredió al uniformado.

De acuerdo con lo informado por la Policía, el hombre portaba un arma tipo pistola calibre 7.62 milímetros que por suerte no manipuló, pero la misma le fue ocupada, por mandato de la Ley 510 o Ley de Armas, que prohíbe que alguien porte un arma en lugares públicos y peor aún, en estado de ebriedad.