Lizbeth García
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Aunque Guillermo Vidal Kinsing Aguilar, de 34 años, perdió el ojo derecho a consecuencia de una pedrada que le propinó Jorge Luis Kinsing, de 25, a quien le falta el ojo izquierdo, se “ganó” el amor de su hermano menor porque éste reveló ayer que después de lo ocurrido, los dos viven en la misma casa en paz.

El próximo 29 de mayo, Jorge Luis tendrá que responder en juicio oral y público por la lesión que le provocó a su hermano, pero según el acusado, éste ya lo perdonó, por lo que no dudó en sugerir que lo nombrasen como su fiador personal, “porque ya nos llevamos bien, no hay problema”, reafirmó
La juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, admitió la acusación que la fiscal Lucía Sandoval presentó en contra del acusado, elevó la causa a juicio y le sustituyó la prisión por la detención domiciliar, pero no nombró a la víctima como su fiador, sino a otro familiar.

Arias le revocó la prisión al acusado, porque víctima y victimario siguen viviendo en la misma casa sin que haya evidencia de que después del hecho haya habido nuevas agresiones.

Según la acusación, los hechos se dieron el cinco de noviembre de 2005, en el barrio “William Díaz”, en casa de Martha Francisca Corea, cuando el acusado llegó calladito y le propinó una pedrada a su hermano en la espalda, tras discutir con él por causas desconocidas, luego, cuando la víctima cayó, le dio otra pedrada en el ojo derecho, lo que provocó el estallamiento del globo ocular, según dictamen de Francisco Rolando Soza.

La lesión sanó en 40 días, pero dejó huella permanente y visible con secuela estética en el rostro de Guillermo Kinsing, quien siempre había tenido problemas con su hermano, que perdió su ojo izquierdo en un accidente en una vulcanización.

Hay tres testigos, incluyendo la dueña de la casa que dice que no era la primera vez que Jorge Luis atacaba a Guillermo, quien fue declarado en rebeldía desde febrero de 2006, cuando lo citaron y no compareció.

La fiscal María Lucía Sandoval pidió la prisión para el acusado, pero la Defensoría Pública alegó que el acusado no fue debidamente notificado.