Máximo Rugama
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ESTELÍ
La juez Penal de Juicios de Estelí, Elizabeth Corea, condenó a seis años de cárcel a Wilfredo Altamirano Mairena, de 25 años, por haberse “salado” al tratar de matar a su madre, delito que fue tipificado como parricidio frustrado.

Según rola en el expediente judicial, los hechos ocurrieron en el barrio San Antonio, del municipio de La Trinidad, en horas del mediodía, cuando Altamirano llegó a la casa de su madre, Marcia Mairena Centeno, de 52 años.

Altamirano le reclamó a su madre porque se negó a atender una llamada telefónica de su compañera de vida, luego la insultó, le haló el pelo y la arrastró.

Después tomó una taza con sopa de frijoles caliente y se la tiró, pero la mujer logró esquivar la agresión con la ayuda de una sobrina suya.

Posteriormente, el mal hijo tomó a la madre por el cuello con intenciones de asfixiarla, pero como no lo logró, se dirigió al patio, donde tomó un filoso machete y amenazó a doña Marcia, a quien le dijo que le cortaría la cabeza, luego se bebería la sangre y después la cortaría en pedacitos.

El abuelo lo garroteó
Pero el anciano Pedro Mairena Flores, de 85 años, padre de Marcia y abuelo del acusado, tomó un tubo de hierro con el que golpeó a su nieto, frustrando así el crimen.

Las diferencias entre el acusado y su madre supuestamente tienen su origen en el odio que la esposa de Wilfredo le tiene a su suegra.

Durante todo el proceso, el acusado gozó de la medida cautelar de casa por cárcel, pero durante el juicio lloró y pidió una segunda oportunidad, pero el jurado lo castigó.

De acuerdo a la sicóloga de la Comisaría de la Mujer y la Niñez de Estelí, Brenda María Blandón, doña Marcia sufre de alteraciones nerviosas y crisis emocional, debido a la situación extrema que sufrió.

La profesional y el oficial Manolo Cuadra, del Área de Investigaciones de la Policía, fueron dos testigos claves en el juicio oral y público que culminó con un veredicto de culpabilidad.