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Pese a que personas desconocidas se dieron a la tarea de amenazar a algunos de los testigos del robo que ocurrió en Ferretería Alvarado, en enero, el que cobró la vida de Fidel Antonio Díaz, de 76 años, ayer durante el juicio doña Reina Isabel Juárez no dudó en señalar con el dedo al ex policía y cocinero Diógenes Trinidad Medina como la persona que el día del atraco la despojó de su cartera con 3,000 dólares y 1,700 córdobas.

La testigo también reconoció por la voz a otro de los acusados, el que según ella fue el que le dijo a Medina: “Vámonos, vámonos”, cuando éste estaba aún dentro de la ferretería arrebatándole la cartera a ella.

El abogado Óscar Ruiz trató de debilitar el testimonio de la testigo preguntando cómo podía haber reconocido por la voz a alguien que no conocía hasta el día del atraco, pero la testigo aclaró que ella identificó la voz del sospechoso cuando éste dijo su nombre en la sala de reconocimientos de presos en la Policía.

Igualmente la testigo dijo que fue Medina el que el día del atraco le disparó al vigilante Silvio Calero.

Los archivos policiales señalan que Medina tiene antecedentes por lesiones en 1995, por robo en 2004, luego estuvo preso dos años y salió en libertad condicional.

Junto al ex policía también fueron acusados por el robo de los 417 mil córdobas y la muerte del anciano Iris Antonio Barrera y José Ramón Hurtado, quienes al igual que el primero están presos.

Las amenazas
El juicio arrancó el 28 de marzo en el Juzgado Cuarto Penal de Juicio de Managua, donde el representante legal de las víctimas denunció que tres testigos empezaron a ser amenazados vía telefónica desde febrero, pero también los llamaron esta semana.

Ramón Salazar Lainez denunció que un sujeto llamó a su casa y le preguntó que si iba a declarar en el juicio, luego advirtió que sabía donde vivía y finalmente sentenció: “Atenete a las consecuencias”.

Fermín Blandón Rivera también denunció en la Policía que desde febrero fue amenazado por un hombre que vía telefónica le dijo que si declaraba “quien mata a tu hija soy yo y después te mato a vos”.

A la cajera de la ferretería también la llamó por teléfono un hombre para amenazarla.

La vista pública se suspendió temporalmente al caer la tarde de ayer por la inasistencia de algunos testigos, pero la Fiscalía esperaba poder terminar el juicio con un veredicto de culpabilidad en el décimo día del proceso.