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Ernesto García
Recostado a la pared de zinc de una casa-hacienda situada en terrenos de El Timal, terminaron los días de Carlos Javier Urbina Jiménez, de 34 años, quien fue ultimado de varios impactos de bala.

Inicialmente las autoridades policiales tenían a Jiménez como desconocido, pero casi tres horas después éste fue reconocido por personas que pasaron por el lugar donde fue asesinado.

El capitán Eddy Orozco, superior de turno de la Policía de Tipitapa, dijo que Orozco, al momento de morir, vestía pantalón café, camisa celeste a cuadros y calzaba botas militares. Tenía cuatro orificios de bala en la espalda, según corroboraron los agentes policiales.

El hombre, tras ser herido de muerte en la carretera que va de Tipitapa hacia la comunidad San Juan de la Plywood, logró caminar aproximadamente 50 metros hasta una casa-hacienda, en busca de auxilio.

“Señora, me mataron”, fue lo único que logró decir Carlos Javier Urbina antes de expirar, relató Lidia Rodríguez, una de las dos mujeres que lo vio morir.

Lidia Rodríguez, al igual que otros habitantes de la comunidad Palestina, aseguran haber escuchado a eso de las tres de las tres de la tarde cuatro detonaciones.

La comunidad rural de Palestina se ubica unos cuatro kilómetros al este de Tipitapa, en la carretera que conduce hacia San Juan de la Plywood.

Extraoficialmente se informó que el móvil del crimen es una disputa por una parcela en la comunidad rural de El Timal, donde son varios los crímenes entre colonos, por las misma razones.

La comunidad de El Timal es habitaba en su mayoría por desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense y retirados del Ejército y del Ministerio de Gobernación.