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Si alguien creyó con horror que sólo en Austria existía un sujeto que convertía en su esclava sexual a su propia hija y la hizo madre siete veces, debe darse una vuelta por Tipitapa, municipio que se ha convertido en el paraíso de los degenerados. Así lo demuestran los constantes casos de violación que se ventilan en los tribunales de esa ciudad cercana a la capital.

William Valle Flores, de 38 años, es el último de los presuntos pedófilos en ser acusado, porque presuntamente abusó de su hija, una adolescente de 14 años.

Los abusos sexuales de los que hace referencia la acusación del Ministerio Público acontecieron en los meses de septiembre y noviembre del año 2006.

Sin embargo, la niña presuntamente abusada por su padre refiere que él ( William Valle) comenzó a manosearle sus partes íntimas desde que tenía seis años.

De acuerdo con el escrito acusatorio, en septiembre de 2006, Valle, aprovechando que su hija estaba dormida, le manoseó los pechos, luego le quitó la ropa y finalmente consumó la violación a la menor.


Hermanito testigo
La menor relató a las autoridades que su progenitor, en esa ocasión, la intimidó con un cuchillo y amenazó con “batirle las tripas” a ella y a su hermanito menor, si lo delataban.

El abuso en contra de la niña, que en ese entonces tenía 12 años, fue presenciado por su hermanito, quien horrorizado por lo visto se marchó al patio a llorar.


Forense confirma
Además del testimonio de la víctima y de su hermano, la Fiscalía cuenta como pruebas de cargo contra Valle los dictámenes forenses que confirman los abusos contra la menor.

Uno de los dictámenes del Instituto de Medicina Legal, IML, confirma que la niña presenta ruptura del himen de vieja data.

El psicólogo forense, quien también examinó a la niña vejada presuntamente por su padre, expresa que la paciente sufre de estrés postraumático compatible con la exposición a abusos sexuales.

Recientemente, el presunto violador hizo llegar una carta a su defensa, en la que asegura estar viviendo un “infierno” en la cárcel y que está padeciendo de estrés.

En base a esta carta, la defensa de Valle solicitó al juez Sergio Amador Pérezalonzo, que su representado fuera evaluado por el psicólogo del IML.

Valle goza de buena salud mental y de lo único que padece es de sangrado en las encías, cuando se lava los dientes, reveló el examen médico. El sangrado significa que Valle tiene sarro en la dentadura, lo que se cura con un poco de higiene bucal.