Francisco Mendoza S.
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JINOTEGA
Tres personas muertas en diferentes circunstancias y un herido que se encuentra en estado delicado es el resultado de la violencia que se ha registrado en los últimos días en el departamento de Jinotega, según el informe brindado por la vocería de la Policía de la Ciudad de las Brumas, a cargo de la subcomisionada Junieth Cano.

En el municipio de San Sebastián de Yalí perdió la vida el ciudadano Bayardo Castro Castillo, de 18 años, al recibir dos disparos que le propinaron sujetos no identificados que lo interceptaron cuando se dirigía a la comarca El Gorrión, en compañía de tres personas más.

Las primeras investigaciones realizadas por la Policía señalan que Bayardo había salido de Yalí en compañía de su tío, Alexander Castillo Estrada, así como de Wester José Ruiz Valenzuela, alias “El Masaya”, y otro hombre no identificado, pero al llegar a la quebrada La Filomena, fueron interceptados por dos desconocidos, uno de los cuales ofreció un trago a la víctima, mientras el otro le ponía un foco en la cara.

Lo dejaron solo
Acto seguido, el antisocial que tenía el foco realizó dos disparos en el abdomen de Castro Castillo, los que le ocasionaron la muerte a los pocos minutos. Al oír los disparos, sus acompañantes salieron en desbandada, mientras el joven quedaba a merced de los dos asesinos que posteriormente se dieron a la fuga.

Los acompañantes de la víctima dieron a viso a los familiares, quienes se trasladaron al lugar de los disparos y encontraron aún con vida a Bayardo, a quien trasladaron al centro de salud de Yalí, en un esfuerzo por salvarle la vida, pero todo fue en vano, pues éste falleció antes de llegar al centro asistencial.

La subcomisionada Cano aseguró que tanto Bayardo Castro Castillo, quien era conocido como “Calala”, como “El Masaya” tienen antecedentes penales por hurto y robo con violencia, por lo que ambos habían estado detenidos y se sospecha que el ataque se trató de una venganza por parte de los afectados por los robos, por lo que se continúa con las investigaciones hasta poner tras las rejas a los criminales, agregó.

Empujón y muerte
Otro que perdió la vida es el ciudadano Jorge Antonio Cruz, de 22 años, al chocar la cabeza contra una cuneta, después de recibir un empujón por parte de su compañero de tragos, el adolescente de inciales L.R.T., de 17 años, quien actualmente se encuentra detenido y a la orden del Juzgado de la Adolescencia.

El hecho se registró en el sector de Santa Isabel, Pueblo Nuevo, municipio de Jinotega, cuando la víctima y el victimario, junto a otros dos ciudadanos, caminaban sobre la vía en completo estado de ebriedad, pero Jorge Antonio iba más tomado que los demás, por lo que caminaba lento.

Para que se apurara, L.R.T. se regresó y le pegó un empujón para que caminara más rápido, con tan mala suerte que éste cayó en la cuneta, de donde ya no se levantó.

Los amigos de tragos de Jorge, al ver que éste no se movía, se marcharon del lugar dejándolo abandonado y fue hasta el día siguiente que varios ciudadanos hallaron el cuerpo. Éstos dieron aviso a los familiares del infortunado para que levantaran el cadáver y le dieran cristiana sepultura.

Un equipo de investigadores de la Policía Nacional se presentó al lugar donde se registraron los hechos, y aunque el homicidio no fue intencional los agentes capturaron al autor del empujón.

Adolescente se suicida
Asimismo se conoció que en la hacienda El Paraíso, ubicada en la comarca La Fundadora, se quitó la vida el adolescente de iniciales B.G.V, de 15 años, quien ingirió 30 cc de un plaguicida que estaba guardado en la cocina de la casa de sus padres.

Las primeras investigaciones realizadas por la Policía señalan que el jovencito andaba deprimido debido a que el día anterior se puso a jugar naipes y perdió su bicicleta Rally, la que había apostado, lo que al parecer le incomodó tanto que al final tomó la fatal decisión de quitarse la vida.

La Policía se presentó al lugar para realizar las investigaciones respectivas y verificó que ahí varias personas acostumbran jugar naipes en la vía pública, apostando todo el dinero que ganan durante la semana y hasta las cosas que en ese momento andan a mano.