Francisco Mendoza S.
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MATAGALPA

De una puñalada en el pecho fue asesinado el jugador de sóftbol de primera división, Miguel Ángel Castro Montoya, de 34 años, cuando se dirigía a su casa, en el barrio El Totolate Abajo, de esta ciudad.

Elizabeth Ruiz Alarcón, de 30 años, dijo a la Policía que fue despertada por un vecino, que le manifestó que había escuchado que una persona se quejaba detrás de la casa, por lo que decidió investigar de quién se trataba, y se llevó una sorpresa al ver que la persona que estaba tendida en el suelo era su marido.

La mujer dijo que Miguel Ángel estaba bañado en sangre debido a que presentaba una puñalada en el pecho, pero, además, ya estaba muerto, por lo que dio parte a las autoridades policiales, que se presentaron al lugar para realizar las investigaciones sobre el crimen.

Los investigadores, después de un trabajo minucioso, lograron capturar la mañana del domingo, al sujeto Santos Suazo Pastora, de 28 años, conocido como “Managua”, quien es el principal sospechoso del crimen. Éste pasará a la orden del Ministerio Público para su debido proceso.

Las investigaciones realizadas por la Policía también señalan que Miguel Ángel, quien gozaba de mucho cariño en el barrio y dentro de los peloteros de primeras división de Sóftbol, se dirigía a su casa, pero tenía que pasar por el campo “Elías Alonso”, donde está una feria de juegos electrónicos, y allí fue interceptado por los homicidas, uno de los cuales sacó el cuchillo y le asestó la puñalada mortal. Gracias al trabajo policial, el principal sospechoso ya está tras las rejas.


Tres balazos al cuerpo
Otro que perdió la vida de tres balazos en diferentes partes del cuerpo fue el campesino Franklin Antonio Mora Torres, de 23 años, los cuales le propinó Julio Sánchez, de 40 años, quien se dio a la fuga.

El hecho se registró en la comarca El Achiote, municipio de Paiwas, Región Autónoma del Atlántico Sur, en la propiedad del productor Esmérito Téllez, cuando el joven se dirigía a la casa de su amigo Lorenzo Duarte, pero fue interceptado por Julio, quien al verlo, sin que mediara discusión alguna, sacó un revólver y disparó contra Mora Torres. Luego el asesino se dio a la fuga.

El joven recibió un disparo en el cuello, otro a la altura de la tetilla izquierda y un tercero en la mano izquierda, pero así, herido, llegó a la casa de su amigo, Lorenzo Duarte, y antes de morir le logró comunicar quién le había disparado.

La Policía se hizo presente al lugar del crimen, para realizar las investigaciones del caso y lograr la captura del homicida, de quien hasta el momento se desconoce su paradero.