Francisco Mendoza S.
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JINOTEGA
Orlando Cano Tamariz, de 50 años, pudo haber tenido la muerte más inusitada ocurrida en Jinotega en las últimas décadas. Su hijo de 15 años se halla detenido como el principal sospechoso de haberlo matado mientras dormía, propinándole dos batazos y una puñalada.

Las primeras investigaciones de la Policía Nacional de La Ciudad de las Brumas aseguran que el hombre residía en una casa del barrio 19 de Julio, donde se encontraba cuando llegó el homicida, quien al verlo dormido tomó un bate de béisbol y le asestó un golpe en la nuca y otro en el rostro. Luego, para rematarlo, el autor le propinó una puñalada en el pecho.

Las investigaciones realizadas en el lugar del crimen permitieron a los agentes la captura del joven de 15 años, quien se ha convertido en el principal sospechoso del homicidio, pero los agentes no dieron más detalles sobre este hecho que mantiene alarmados a los habitantes del barrio 19 de Julio.

Pero una fuente policial y algunos vecinos de donde vivía Orlando Cano Tamariz aseguran que el joven que fue capturado por los agentes es un hijo del difunto, a quien este regañó por haberse trasnochado, ya que siempre se le salía de control, por lo que se presume que esa fue la causa que lo llevaron a cometer el crimen, pero serán las investigaciones finales las que dirán quién es el verdadero homicida de Cano Tamariz.

Víctima de “amigo”

Asimismo, a consecuencia de tres puñaladas en diferentes partes del cuerpo perdió la vida el ciudadano Maximiliano Pérez Bucardo, de 37 años, quien supuestamente fue víctima del sujeto Margarito Blandón Rizo, de 40 años.

Este hecho sangriento se registró en la comunidad del Valle de los Blandones, ubicada en Ayapal, municipio de San José de Bocay, cuando según la esposa del afectado, Damaris Centeno Altamirano, de 30 años, su marido salió a tomar licor en compañía de Margarito, ya que los dos eran “amigos”.

Fue cuando regresaban, y al calor de los tragos, que los dos hombres comenzaron una fuerte discusión, la que terminó hasta que Margarito se bajó del caballo y le asestó dos puñaladas en la espalda a Maximiliano, y cuando cayó al suelo le asestó otra en el pecho.

Mientras Maximiliano agonizaba en un charco de sangre, el homicida trató de huir, pero alguien dio parte rápidamente a la Policía de Ayapal, y el capitán Ramón Hernández le dio persecución al homicida.

Margarito, hecho una fiera, se lanzó sobre el agente con el cuchillo, con intenciones homicidas, por lo que el representante del orden público tuvo que hacer uso de su arma de reglamento para repeler al agresor, quien resultó herido.

El homicida fue trasladado al Hospital “Victoria Motta”, de Jinotega, donde fue dado de alta y remetido al complejo policial. Margarito pasará a la orden del Ministerio Público, para que responda por el delito cometido.