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La madrugada de ayer dos vigilantes de la empresa C y B fueron víctimas de la delincuencia que opera en la capital, pero sólo uno falleció baleado mientras que el otro está recuperándose en el hospital.

Ramiro José Rodríguez Pérez, de 28 años, expiró de un impacto de bala que recibió en el abdomen, mientras los delincuentes que le dispararon huían con el arma que tenía asignada para trabajar.

Rodríguez estaba junto a Santos Alejandro Alonso Torres al momento de los hechos.

Los dos fueron trasladados a la Sala de Emergencias del Hospital Alemán- Nicaragüense, pero como están afiliados a la Empresa Médica Previsional del Hospital Militar “Alejandro Dávila Bolaños”, después fueron enviados ahí.

Opuso resistencia

Según información proporcionada en la Sexta Delegación de Policía, Rodríguez y su compañero estaban vigilando la tienda “Locos de Remate”, de los semáforos del mercado “Iván Montenegro”, una cuadra al norte. “Los dos desconocidos los sorprendieron, uno de ellos portaba un arma, los vigilantes se opusieron a que se les llevaran el arma, pero el sujeto que estaba armado le disparó en el abdomen a Ramiro, mientras el otro aprovechó para despojarlo del arma”, dijo una fuente policial.

A Santos Alejandro le realizaron dos disparos, uno en la mano derecha y otro en el abdomen, pero sólo le pasó refilando, por lo que se encuentra estable en el hospital.

La Policía circuló el revólver calibre 38, serie E 58062, que los ladrones robaron, y que es propiedad de la empresa de vigilancia.

La víctima tenía cerca de dos años de laborar para la empresa C y B, y vivía del Cementerio General dos cuadras al lago y 25 varas arriba, informaron sus compañeros.