Lizbeth García
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Juez pregunta por desacato policial
A solicitud de dos abogados defensores, el juez suplente, José Luis Aráuz, mandó un oficio a la Estación Tres de Policía preguntando por qué no han cumplido la orden que su homóloga, María Concepción Ugarte, envió hace 16 días ordenando la libertad de Genglis Nicolás Zamora Pérez y Allan Jimmy Laguna Castro, quienes tienen tres juicios pendientes por robo en el Juzgado Segundo Penal de Audiencias, pero se les decretaron medidas alternas a la prisión.

El abogado Alejandro Tenorio explicó que las autoridades policiales no le explicaron el por qué de su negativa, ni al juez ejecutor que el Tribunal de Apelaciones de Managua nombró para garantizar el derecho de los acusados.

Zamora y Laguna fueron acusados por robo con intimidación, porque el pasado 28 de abril interceptaron e intimidaron con una escopeta al vendedor de ropa, Francisco José Sánchez, y a su hija, Juana Francisca Sánchez, cuando estos andaban ofreciendo sus productos en el barrio Memorial Sandino.

Según la denuncia les robaron 1,500 córdobas, un pantalón de 350 córdobas y las tarjetas de cobro. Por este delito los acusados deberán enfrentar juicio el 14 de julio.

“El Padrecito” a juicio oral
Porque la fiscal María Lucía Sandoval ofreció suficientes pruebas, la Juez Sexto Penal de Audiencias, Gertrudis Arias, mandó a juicio oral y público a Douglas José López, de 23 años, alias “El Padrecito”. Léster Antonio Pérez, de 20, y Miguel Ángel García, de 21, “El Repollero”, quienes están acusados por el robo que el 22 de mayo sufrieron Juana Francisca Hernández, Carlos Daniel Rodríguez y Pedro Antonio Reyes.

Todos ellos estaban en la vivienda, en el Barrio “Jorge Dimitrov”, cuando llegaron los acusados con un arma de fuego, y en compañía de un sujeto conocido como “Pichel”, despojaron a las víctimas de tres anillos de oro valorados en 500 córdobas, dos relojes de 250 y 700 córdobas respectivamente, un celular de 300 córdobas, una cartera con 600 córdobas en efectivo, y 900 córdobas más que estaban en una camisa.

Además, a la dueña de la casa se le llevaron: un televisor de 21 pulgadas valorado en 2,800 córdobas, y un DVD de 800 córdobas. Supuestamente Pérez le dijo a la dama que si los denunciaban la iba a llegar a matar; pero no podrán cumplir su amenaza, porque la juez les reconfirmó la prisión y les programó juicio para el cinco de junio.

“El Gato” en problemas
Treinta y cinco días de incertidumbre tendrá que vivir don Agustín Orozco Blandón, conocido como “El Gato”, antes de que un tribunal de jurados decida este 30 de junio si es o no culpable del delito de robo con fuerza de una camioneta, propiedad de Rodolfo Bermúdez, quien denunció ante la Policía que el siete de abril la tenía estacionada en el Hospital “Roberto Calderón”, cuando supuestamente le alteraron el llavín, la abrieron y se la llevaron.

La Fiscalía atribuye el delito a Alfredo Leiva Gutiérrez, “El Chele Leiva”, y a “El Gato”, porque fue éste quien aparentemente llegó a la casa de Domingo Cajina, ubicada por la Asamblea Nacional, para alquilar por cien dólares el parqueo a fin de guardar el vehículo robado, al cual el ocho de marzo, presuntamente, le extrajeron el combustible y todas las llantas, incluyendo la de repuesto, que fue montada en un taxi que “El Chele Leiva” conducía.

Esta persona no está capturada. El abogado José Luis González dice que nadie vio a su cliente “chapeando” el vehículo, y que éste se gana la vida honradamente en un taller de mecánica.

Benévola condena para plagiadores
El juez Cuarto Penal de Juicio, Jaime Alfonso Solís, le impuso cinco años de prisión a Glenda Lisseth Mena, y cuatro y medio a Sugey del Rosario Molina Luna y a José Luis Sandoval, por la coautoría del plagio de un niño de cinco años, por cuya libertad pidieron un millón y medio de córdobas.

La Fiscalía había pedido más años de cárcel para los tres acusados, porque su conducta criminal tuvo agravantes, sin embargo, el juez hizo un balance entre lo que agravaba y lo que aminoraba la condena de los reos.

Mena es tía del niño que fue plagiado el año pasado y madre de cinco niños, a los que no volverá a ver hasta dentro de cinco años.

Sandoval participó en el crimen escondiendo al niño en su casa, pero durante el juicio oral y público alegó ante los miembros del jurado que lo hizo porque Mena le pagó y porque “no sabía” que el menor estaba secuestrado.

Pero la Fiscalía probó ante el juez que todos participaron del crimen: Mena se llevó al niño del Instituto Loyola con engaños, el 13 de agosto de 2007, en tanto que la otra mujer sirvió de correo de la carta de rescate donde “Los Monos” pedían a la familia del menor un millón y medio de córdobas, porque de lo contrario no lo volverían a ver con vida.

Finalmente, los plagiadores hicieron rebaja y pidieron 700 mil córdobas, pero no pudieron “ni calentar” lo poco que el papá del menor pudo conseguir, porque la Policía los capturó en los alrededores del Estadio Nacional, el día del intercambio.

Los tres sentenciados están presos, incluyendo Mena, quien durante el proceso estuvo en libertad porque estaba embarazada, y ahora recién alumbrada.