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LAS MINAS, RAAN

Una persona pereció ahogada la tarde del domingo último, en la Laguna Azul, en la ciudad de Rosita, pero fue hasta el martes que se pudo localizar el cadáver, tras salir a flote cerca del área en la que señalaban había ocurrido la tragedia.

Enrique Muñoz Díaz, de 28 años, es la identidad del infortunado que murió ahogado minutos después de la dos de la tarde del domingo en la mencionada laguna, y salió de su profundidad cerca de la una de la mañana del martes, casi 35 horas después. El cuerpo se descompuso en su totalidad cinco horas más tarde.

Al ahora difunto le apodaban “El Chaparro”, por su baja estatura, y se supo que laboraba de aserrador de madera. Residía en Waspado de Kukalaya, según Miguel Muñoz Jarquín, su progenitor.

Muñoz sospecha que su hijo fue asesinado, porque en el sitio fue visto tomando licor con dos hombres, que evitó mencionar, y quienes no volvieron a ser vistos en el lugar, tras enterarse que su vástago se había sumergido en las profundas aguas de la laguna.

Asegura que a esos dos individuos que acompañaban a Enrique, su hijo, les preguntó por éste, y uno de ellos contestó que “el guaro lo había doblado”, pero el otro, de forma burlesca, le respondió que se había ahogado, y así fue encontrado.

Hay personas que afirman haber visto ebrio y cerca de las frías aguas de la laguna al desventurado, por lo que se presume que con una fuerte lluvia que cayó, entre la una y dos de la tarde del domingo, éste pudo levantarse desorientado y en vez de buscar la salida del lugar, que es una pequeña pendiente, caminó en dirección a la laguna, en la que cayó y murió asfixiado por sumersión.

El padre del joven dijo que su hijo llegó a Rosita a cobrar un dinero, el que al parecer le pagaron, pero desistió de regresar a la casa con productos alimenticios, pues prefirió comprar licor y compartirlo en el balneario, donde perdió la vida.

La Policía no encontró signos de violencia en el cuerpo de Enrique Muñoz, sin embargo, asegura que investigará el caso para determinar si hubo mano criminal, como lo presume el progenitor.