Ernesto García
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La falta de un laboratorio de análisis molecular, donde se pueda realizar un examen de ácido desoxirribonucleico, mejor conocido como ADN, impide a la Policía determinar quién estranguló a la joven Alejandra del Carmen Gutiérrez Gamboa, de 18 años.
Gutiérrez apareció muerta la tarde del 20 de septiembre en el cuartito que habitaba con su pareja, en el barrio “Andrés Castro”, cuando sólo estaba en compañía de un amigo.
El examen de ADN es fundamental para saber a quién corresponden los genes de los residuos de semen encontrados en la vagina, ano y la ropa interior de la víctima.
La principal dificultad que enfrentan las autoridades es que en el país no se realiza todavía la prueba de ADN; y no hay dinero para mandar la muestra de semen a Costa Rica, donde se puede hacer el examen.
El mismo dictamen médico, en poder de la Policía desde hace varias semanas, revela que la víctima fue agredida a puñetazos antes de morir, a como lo demuestran los hematomas encontrados en el rostro y un costado.
Los rasguños encontrados en el cuello de Alejandra del Carmen Gutiérrez corresponden a los esfuerzos que hizo por quitarse la manila, un mecate o bien la toalla con que fue estrangulada. El caso al principio parecía un simple suicidio, pero el examen forense dio al traste con tal versión.