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Wilder Moisés Bermúdez Centeno, de 17 años, murió la noche del lunes en una calle del barrio “Arnoldo Alemán”, cuando presuntamente en compañía de cinco enmascarados intentaba robar en una casa donde funciona una pequeña sala de juegos de videos.

Por la muerte de Bermúdez la Policía tiene detenido en calidad de investigado a Víctor Ulloa, dueño de la casa y del negocio, según confirmó el vocero de la Estación Seis, inspector Bismarck Jiménez.

En defensa propia

De acuerdo a las investigaciones hechas por detectives de la Estación Seis de Policía, Ulloa, al disparar, lo hizo en defensa propia y de su familia.

“Ese muchacho (Wilder Bermúdez), cuando cayó muerto, estaba encapuchado”, aseguró un vecino de Ulloa, agregando que lo sucedido el lunes fue la cuarta ocasión en que pandilleros intentaban robar en esa casa donde funciona un negocio de nintendos.

En la ventana de la casa se observan dos impactos de bala hechos presumiblemente por los acompañantes de la víctima, quienes portaban armas “hechizas” (de fabricación artesanal).
Según los vecinos del barrio “Arnoldo Alemán”, ubicado en el extremo noreste de la capital, ese sector es azotado desde hace muchos años por dos peligrosas pandillas conocidas como “Los Batos” y “Los Matacaballos”.

Es por este dato que las pesquisas policiales también tienen como propósito establecer si la víctima era o no miembro de una de esas agrupaciones de delincuentes juveniles.
Juana Centeno, madre de Wilder Bermúdez, sumergida en el dolor por la muerte de su vástago, dijo desconocer las circunstancias en que murió.

Por su parte, un hermano de Wilder, quien prefirió no revelar su nombre, aseguró que su hermano fue baleado por el dueño del negocio de nintendos cuando buscaba refugio porque supuestamente era perseguido por un grupo de antisociales.
Wilder Moisés Bermúdez era el cuarto de seis hijos que procreó Juana Centeno.