•  |
  •  |

Ebrio se ahoga al cruzar río

Yelba Tablada / SAN PEDRO DE LÓVAGO, CHONTALES

Sin medir las consecuencias fatales que le provocaría retar a la naturaleza, el campesino Justo Ufredo, de 25 años, en estado de embriaguez se lanzó a las aguas de la quebrada El Torno, ubicada en la comarca Muluku, de San Pedro de Lóvago, y minutos después murió ahogado. El joven se trasladaba a su casa, en compañía de su hija y su esposa, los tres montados en caballos, y al llegar a la quebrada detuvieron la marcha. Mientras su mujer le advertía de los peligros que presentaba el caudal, Justo Ufredo no acató las recomendaciones, se bajó de la bestia y se tiró de cabeza al agua, pero las fuertes corrientes lo atraparon y se ahogó. La esposa del fallecido, ante el suceso lamentable, de inmediato salió en busca de ayuda, y los vecinos del lugar se hicieron presente y sacaron del agua el cuerpo de Justo Ufredo. La muerte del campesino fue reportada a la Policía de San Pedro de Lóvago, y a la zona se desplazó una guardia operativa, al mando del capitán Héctor Ugarte, que comprobó que el joven había fallecido por sumersión.

Productivo Plan Cierre

Yelba Tablada
/ JUIGALPA, CHONTALES
Nueve personas detenidas, cinco vehículos ocupados y 12 conductores infraccionados fue el resultado del Plan Cierre en seis barrios de Juigalpa, que se ejecutó con la participación de efectivos del Grupo de Intervención Rápida, Seguridad Pública y de la Oficina de Tránsito. El trabajo policial se realizó en los barrios Loma Linda, “Pedro Joaquín Chamorro”, Santa Clara, “Héctor Ugarte”, “Carlos Núñez” y Nuevo Amanecer, donde se realizaron labores de vigilancia, patrullaje y regulación del tráfico vehicular. En estos lugares se requisaron 55 vehículos, de los cuales cinco fueron ocupados por los uniformados, por circular con placas vencidas, sin circulación o desperfectos mecánicos. El subcomisionado Gustavo Salablanca Selva, vocero de la Policía de Chontales, informó que en el plan participaron 50 efectivos del orden público, hicieron uso de cuatro patrullas motorizadas. Ante la demanda de los pobladores de estos sectores, los mandos de las especialidades planificaron el trabajo en aras de bajar los índices delictivos antes de la temporada navideña.

Roban caballo de estacionamiento

Yelba Tablada / ACOYAPA, CHONTALES
Del estacionamiento de una cantina, ubicada en el casco urbano de Acoyapa, sujetos desconocidos robaron el hermoso caballo propiedad de Francisco Sequeira Obregón, de 48 años, cuando éste disfrutaba de unos tragos de licor. El hombre, originario de una comarca de Acoyapa, llegó el sábado a ese municipio a realizar las compras de la semana, pero en su recorrido se encontró con unos amigos de juventud, que lo invitaron a compartir unas copas. A las diez de la noche se levantó de la mesa, se despidió de sus amigos y al salir al estacionamiento, su caballo, llamado “El Gavilán”, había desaparecido, por lo que de inmediato preguntó por su paradero, y nadie le dio razón de él. A Francisco Sequeira Obregón los delincuentes se le llevaron, aparte del caballo y los aperos, la provisión de la semana que en una pulpería había comprado. El ebrio, valoró la pérdida en 20 mil 50 córdobas.

Estafan a joyero confiado

Yelba Tablada / LA LIBERTAD, CHONTALES
Sentado en el porche de su casa, don Manuel Antonio Obregón González, esperó por más de ocho días al individuo Arlin Morales, a quien le dio a vender 88.4 gramos de oro, valorados en quince mil 912 córdobas. Relata el orfebre en su denuncia que a su casa, ubicada de la Policía de la Libertad, 25 varas al norte, llegó Morales a decirle que tenía una serie prendas encargadas, y que hicieran negocios porque encontró a un cliente que estaba interesado en las joyas que se elaboran en ese municipio minero. Don Manuel Antonio, al escuchar la propuesta de su amigo, al instante se levantó de su butaca y le mostró la gama de prendas en existencia y se pusieron de acuerdo con el precio. El artista de la joyería empacó al falso vendedor 32 anillos de oro, 20 pares de chapas, tres hermosos cordones, cadenas y otros artículos. Arlin Morales, sin ninguna malicia, se marchó del lugar supuestamente a vender el producto encargado. Pasaron ocho días hasta que apareció el imputado con el cuento: “Don Manuel, no fue mi intención, pero las joyas se me perdieron y no se dónde, no recuerdo, porque en este momento tengo mi mente un poco retorcida”. Antes de interponer formal denuncia en la Policía de la localidad, el afectado le preguntó por última vez: “Desgraciado ¿qué me hiciste mi oro?”, y el sinvergüenza le respondió: “¿Cuál loro, don Manuelito?” Esta respuesta molestó más a Obregón González, quien se fue a denunciarlo por hurto, por el cual ahora los uniformados buscan a Arlin Morales.