•  |
  •  |
  • END

Un rayo sembró llanto y luto en una familia de la comarca San Francisco, jurisdicción de Telpaneca, en el departamento de Madriz. Al caer la tarde del último miércoles, una potente descarga que bajó por un árbol de pino, entró a una humilde vivienda y quitó la vida a Bernarda Lourdes Gutiérrez Meza, de 34 años, y también golpeó a uno de sus tres hijos que le acompañaban.

Familiares y vecinos dieron cristiana sepultura a la infortunada mujer el jueves, que dejó a sus tres hijos de seis, 11 y 13 años en la orfandad.

Violento temporal

Asimismo, un vendaval con lluvias copiosas voló techos y derrumbó paredes de varias viviendas, tanto en el sector urbano como en una comarca, y siete familias quedaron damnificadas, según un reporte preliminar de las autoridades locales.

Las paredes de dos casas en proceso de construcción en el sector urbano colapsaron por completo al paso de las violentas ráfagas de viento y de las precipitaciones; mientras que a otras cinco les levantó los artesones de zinc y teja.

Una muestra de la destrucción que ocasionó la naturaleza, lo mostraron Judith Betanco y sus cinco niños, en el barrio “Julio César López”, pues quedaron a la intemperie porque el techo de su casa salió volando y fue a caer sobre una vivienda vecina, que también resultó con daños.

Lo lamentable del caso es que la mujer apenas tenía un mes de gozar su casa, que vecinos y Alcaldía le ayudaron a construirse, por ser una madre soltera.

El edil Arnulfo Quiñónez, que se presentó de inmediato a la escena de destrozos, destinó un refugio para dos familias afectadas. Otras familias residentes a la orilla de un cauce, el cual tiene dañado su revestimiento de concreto, podrían ser evacuadas porque la corriente amenaza con socavar los cimientos e las casas y de varios árboles.

Los ventarrones también ocasionaron estragos en la comarca de Apatiquí, al noreste de Ciudad Antigua, donde las autoridades no lograron llegar por la sorpresiva crecida del río Las Jaguas, a causa de las lluvias del mismo día. No obstante, la tarde del último viernes, verificaron cuatro viviendas con techos destruidos y las paredes semiderrumbadas. Las pobres familias fueron proveídas de plástico para que se protejan de las sucesivas precipitaciones que están sobre la región.

Quiñónez lanzó un SOS al gobierno central y a ONG para que dirijan su ayuda a este municipio, por carecer de recursos para un plan techo que necesitan las familias damnificadas.