Jorge Eduardo Arellano
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30 días de encierro para supuesto “moclín”

Treinta días de encierro tendrá que completar Manuel Antonio Dávila Lacayo, de 40 años, antes que un tribunal de jurados decida este once de julio si embarazó o no a la niña de trece años que lo acusó por la supuesta autoría del delito de violación. Ayer, la juez Cuarto Penal de Audiencias, Martha Martínez, admitió todas y cada una de las pruebas que la fiscal Martha Landero ofreció para ir a juicio oral y público. Para la abogada defensora del acusado, la causa no debió ser elevada a juicio porque según ella eran insuficientes; pero además argumentó que la prisión preventiva no fue debidamente fundamentada por el Ministerio Público, porque el acusado nunca pretendió evadir la justicia. Sin embargo, la juez no dio cabida a ninguno de estos alegatos y le confirmó la prisión al sospechoso, porque el delito que le imputan es grave, dado que la víctima tiene seis meses y tres semanas de embarazo, producto del abuso del que fue blanco en la comunidad de Los Brasiles. La acusación explica que Manuel Dávila empezó a violar a su vecina desde agosto de 2007, cuando la encontró sola; la lanzó contra la pared y le golpeó las piernas para obligarla a abrirlas, a fin de penetrarla con los dedos y su órgano viril. Supuestamente después amenazó a la víctima con matar a sus hermanos si decía algo, argumento que también uso en las siguientes cuatro veces en las que aparentemente la violentó sexualmente en el periodo que va de septiembre de 2007 al 27 de febrero de 2008, dentro de una letrina.

Clausuran juicio de violación
A petición de la Fiscalía, la juez Décimo Penal de Juicio de Managua, clausuró el juicio que el Ministerio Público promovió en contra de un hombre de 38 años que sostuvo un romance con su ex nuera, una adolescente que al momento de los hechos tenía 13 años y quedó embarazada. El juicio se extendió en el tiempo por variadas razones, y aunque el imputado respondió al proceso en libertad, este martes por fin se instaló juicio, pero la víctima ya no se sentía ofendida por el “gallo viejo”. La supuesta víctima inició con el acusado sus relaciones sentimentales en abril de 2006, pero terminó con él en junio de 2007, cuando descubrió que estaba embarazada.

Extenso discurso de procesado
Didier Ismael Escobar Mendieta leyó un extenso discurso ante la juez Décimo Penal de Juicio, Ana Justina Molina, este lunes, para pedirle que revoque la sentencia de primera instancia donde fue condenado a dos años de prisión por la autoría de un doble homicidio culposo. Sin embargo, la judicial anunció que dictará fallo el nueve de junio, a las cuatro y media de la tarde.

Escobar fue declarado culpable por la muerte de Luis Román y su hermano, Franco Frixione Guerrero, quienes perecieron el 14 de diciembre del año pasado en la Carretera a Masaya, exactamente de los semáforos de Esquipulas, 150 metros al sur. Valga aclarar acá que Escobar no está ni nunca ha estado detenido, porque aunque lo declararon culpable, la juez de primera instancia le concedió la suspensión de la sentencia que su abogado apeló en su momento. En el documento que Escobar leyó ante la juez, al hacer uso a su derecho a la última palabra dentro de la audiencia de apelación, dijo que fueron las víctimas quienes a bordo de su vehículo le chocaron su carro por detrás, lo sacaron de la carretera y él quedó inconciente atrapado en el automotor. Señaló que él no estaba ebrio, como lo hicieron aparecer ante la juez, y recordó que él protestó en la Policía los resultados de la prueba de alcoholemia que le hicieron cinco veces hasta que dio positivo para una concentración de alcohol de 4.0 por ciento en la sangre, correspondiente a un estado en el que hubiese fallecido, de ser verdad. Denunció que la Policía supuestamente manipuló en su contra los peritajes y no tomó en cuenta su declaración y pruebas de descargo, alguna de las cuales, dijo, no se las permitieron en juicio.

La Fiscalía, por su parte, pidió a la juez que se confirme la sentencia de primera instancia, porque a su juicio quedó debidamente acreditada la responsabilidad del imputado. upuestamente el señalado frenó bruscamente su carro, invadió carril y finalmente colisionó el carro donde iban las víctimas; pero Didier rechaza tal versión y aunque dijo que siempre ha estado anuente para averiguar la verdad de los hechos, “su inocencia no es negociable”.