Lizbeth García
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Mató, pero en defensa propia
El próximo 30 de julio, Roberto José Alemán Cubillo deberá responder ante un tribunal de jurados por la muerte de Mario Ernesto Ramos Delgado, quien recibió un disparo en el estómago en el momento que pretendía asaltar a quien ahora es acusado en el Juzgado Cuarto Penal de Audiencias de Managua, cuya titular, la juez Martha Martínez, decidió decretarle medidas alternas a la prisión para que pueda responder en libertad al proceso donde la defensa propia es más que evidente. Los hechos ocurrieron el 17 de enero de este año en la vía pública de la Zona Cinco de Ciudad Sandino, cuando el acusado circulaba a pie con Carlos José Oviedo buscando un albañil, momento en que Ramos los interceptó amenazándolos con un pico para cortar metal, tipo sierra, y diciéndoles: “Esto es un asalto”. Alemán sacó una pistola Makarov que portaba e hizo dos disparos al suelo, para luego huir con su amigo, pero Ramos los continuó siguiendo y justo en el momento que los iba a alcanzar, el asaltado decidió disparar en el estómago a su atacante, quien falleció el 26 de enero de 2008 por insuficiencia renal aguda, por herida de arma de fuego en colon e intestino delgado.

Un llorón ante el juez
El joven Walter Antonio Mora Gómez, quien está acusado por el robo de una cadena de oro valorada en cien dólares, lloró ante el juez Quinto Penal de Audiencias, Julio César Arias, quien decidió darle la oportunidad de enfrentar el proceso en libertad, sustituyéndole la prisión preventiva por el arresto domiciliar y la presentación periódica al Juzgado, mientras llega el juicio oral y público programado para el 28 de agosto. La libertad también le servirá al acusado para recibir atención médica, porque supuestamente padece de azúcar y problemas en los riñones. El delito que la achacan a Mora ocurrió el primero de junio a las 11:45 de la noche, en Villa Venezuela, cuando la víctima, Juan Carlos Montiel, iba rumbo a su casa, momento en que el sospechoso lo interceptó y le colocó un machete en las costillas para luego despojarlo de la joya que llevaba en el cuello con la mano que tenía desocupada; luego huyó, pero la Policía lo capturó pocas horas después del robo.