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Dos homicidios investigan agentes de la tercera delegación de Policía, los cuales se registraron entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo, sin que hasta ahora sepan el móvil, porque ninguna de las víctimas tenía enemigos.

En el primer crimen pereció de una puñalada Julio César Hernández Vivas, de 40 años, quien no pudo llegar con vida al Hospital “Antonio Lenín Fonseca”.

Sandra Hernández denunció en la Policía que Leslie Ortiz le informó que quien mató a su hermano fue José Luis Narváez, alias “El Chulo”, que huyó después de cometer el crimen.

Los familiares de Julio César Hernández están sorprendidos por el hecho, porque Julio César no tenía enemigos, y era un hombre que trabajaba para dar de comer a sus dos hijos, de 12 y dos años, respectivamente, quienes ahora quedaron en la orfandad.

Este homicidio se registró a las 5:30 de la tarde del sábado en el barrio San Judas, de El Ceibo seis cuadras al oeste, y una cuadra al sur.

La misma mala suerte tuvo José Adolfo Mendoza Molinares, de 24 años, habitante de la comarca Pochocuape, quien pereció de un impacto de bala la madrugada de ayer domingo.

María Elba Mendoza no entiende quién o por qué mataron a su hermano, porque a pesar de que tomaba licor “no se metía con nadie”.

“Él estaba con dos conocidos del barrio tomando, pero el susto es cuando nos avisan que lo balearon en el abdomen y que lo estaban trasladando en una moto-taxi al hospital, pero ya no pudieron hacer nada por la distancia y lo complicado que resulta salir y entrar aquí en Pochocuape por el terreno”, comentó María Elba.

Los agentes policiales del Distrito Tres investigan el móvil de los dos homicidios, aunque presumen que se trata de robos o de pasadas de cuentas.