Leoncio Vanegas
  • OCOTAL, NUEVA SEGOVIA |
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Al parecer, una denuncia anónima que llegó al despacho de la primera comisionada Aminta Granera ha sembrado nerviosismo entre la oficialía media y alta de la Policía neosegoviana, adonde llegó una comisión de Asuntos Internos de la institución para investigar los ítems del escrito, todos relacionados a supuestos abusos sexuales, reveló una fuente policial.

De manera particular EL NUEVO DIARIO consultó el tema al comisionado Héctor Zelaya Zelaya, jefe departamental de la Policía, y confirmó la visita de trabajo de oficiales que investigan a sus compañeros y compañeras en los asuntos que riñen con la ética y la moral de la institución castrense.

Sin entrar a detalles y nombres, dijo que está a la espera de un informe conclusivo de dicha comisión, que investiga este tipo de delitos, así como otras denuncias interpuestas por la ciudadanía. “Siempre trabajamos para que la institución esté limpia”, indicó Zelaya.

Acoso, maltrato y más

Una fuente policial, sin identificarse, reveló a END que un capitán, que desempeñaba el cargo de jefe en un municipio, fue suspendido, porque una policía lo acusó de acoso sexual. La mujer habría sufrido insistentes peticiones de índole sexual, a lo que ella se opuso, por lo que empezó a sufrir maltrato laboral.
Otro señalamiento de la misma naturaleza enfrenta otro alto oficial, cuyo nombre no se reveló porque esperan el informe conclusivo de la comisión que dé méritos o no a la denuncia.
Otro capitán recibió también un dardo de parte de otra joven policía, que informó a la jefatura departamental que éste en una noche de guardia --en Ocotal-— la acosó con fines sexuales.

La fuente dijo que la situación de los señalados por estos delitos es grave, por la política de transparencia que viene implementando Granera en toda la institución encargada de velar por la seguridad de los nicaragüenses.

Bajos salarios desmotivan a policías

En otro orden, también los policías están inconformes por los bajos salarios que reciben del Estado, lo que no los motiva a continuar en la institución, y el anunciado aumento ofrecido por el presidente de la República no despierta expectativas, según lo externado por varios policías. “No tenemos vacaciones ni en Semana Santa ni en Navidad, el trabajo es duro, y estamos aquí por amor a la institución”, expresó una oficial.

Zelaya confirmó que siempre, a fin de año, se presentan varias solicitudes de baja, “porque piensan que pueden realizar un proyecto, o lograr un mejor empleo”, expresó.

El alto jefe policial cree que el diagnóstico socioeconómico que se realiza en todos los miembros de la institución va a devenir en políticas de estímulos, como viviendas para los policías que no tienen, y otros beneficios, incluido el mejoramiento de salarios.
“A veces, los compañeros se van no desmotivados por los salarios, sino por falta de comunicación entre jefe y subordinado, o porque no se siente bien donde están. Yo he hablado con compañeros que se quieren ir, y los he hecho desistir de su decisión”, relató el jefe policial.