Lizbeth García
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24 meses de prisión para taxista
El taxista Norman Moisés Fernández Chamorro fue condenado a dos años de prisión por el homicidio culposo de la empleada doméstica María Concepción Guillén Espinoza, quien falleció el 14 de mayo producto de un shock séptico en el muñón de la pierna izquierda que le amputaron. El deceso ocurrió un mes y cinco días después de que fuese arrollada, en las inmediaciones de Altamira. En la sentencia condenatoria emitida por la juez suplente Octavo Local Penal, María Auxiliadora Chavarría, se lE mantienen al acusado las medidas alternas a la prisión, porque éste las ha estado cumpliendo, pero además la sentencia no está firme porque es apelable. En el mismo fallo, la judicial le negó al sentenciado la suspensión de la condena condicional que sus abogados solicitaron en la audiencia de debate de pena, argumentando que éste no tiene antecedentes y confesó su delito sin que de su confesión se derivaran nuevos ilícitos.

“Una de cal y otra de arena” para vigilantes acusados
Como popularmente se dice, el gremio de los vigilantes tuvo “una de cal y otra de arena” esta semana, porque mientras en el Juzgado Quinto Penal de Juicio, Roberto Hernández, de 49 años, fue declarado culpable por el asesinato de su supervisor, Fernando José Quintero, de 32 años, en el Octavo Penal de Juicio otro vigilante, Roberto Duarte, fue declarado no culpable por haber matado de un escopetazo a Miguel González, quien entró a robar a la empresa que vigilaba. En el caso de Hernández, la Fiscalía pidió al juez Quinto Penal de Juicio, Sergio Palacios, que condene al acusado a 20 años de prisión porque hubo ventaja y ensañamiento, pues después de propinarle cinco balazos a la víctima, cuando ya estaba en el suelo, también lo golpeó. Esto ocurrió el ocho de diciembre, en una Zona Franca de Los Brasiles, en el kilómetro 15 y medio de la carretera nueva a León. El abogado defensor pidió la pena mínima de 15 años de prisión para Hernández, pero será hasta el 23 de junio a las tres y media de la tarde que la autoridad judicial notificará la sentencia condenatoria.

Roba-cadena “muerde el polvo”
José Alfredo Merlo “conoció” la prisión y el Juzgado Quinto Penal de Audiencias, porque el policía Ernesto José Trujillo lo capturó después de que asaltara a Hilsin Jesujeiling Hernández, de 21 años, a quien el 15 de junio despojó de una cadena de oro valorada en 1,500 córdobas, cuando ésta caminaba junto a su compañero de vida, por la parada de buses que está frente al Hospital “Vélez Paiz”. Después de arrebatar la cadena, el supuesto asaltante se escondió en un cafetín para evitar que lo capturaran y lanzó al suelo la prenda, pero un desconocido que pasaba por el lugar la recogió y se la entregó al policía.