Jorge Eduardo Arellano
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Vicealcalde hiere a delincuente
Silvia González / JINOTEGA
Dos delincuentes, uno de los cuales supuestamente incursionó a la casa del vicealcalde de Jinotega, Porfirio Molina Palacios, el pasado 25 de junio en horas de la madrugada, ya se encuentran presos y responderán por los cargos de hurto y robo con fuerza, delitos que se venían registrando en la ciudad de Jinotega. Los capturados son Harvey José Valle Novoa, de 18 años, y Carlos Solís Sequeira, de 21, este último mejor conocido como “Juan Chayas”. Ambos se vieron involucrados en un hurto en contra de un taxista a quien el sábado le sustrajeron de su automóvil 550 córdobas. La subcomisionada Junieth Cano, vocera de la Policía de Jinotega, informó que los dos sujetos antes señalados fueron capturados por el taxista Oscar Enrique Blandón y pobladores del barrio “Germán Pomares”, al cometer su fechoría, y “Juan Chayas” fue identificado también como la persona que se introdujo a la casa del vicealcalde Porfirio Molina, ubicada en el barrio 19 de Julio, quien al enterarse de que ladrones se encontraban en su vivienda sacó su revólver e hizo varios disparos para ahuyentarlos. Agregó que al ser capturado “Juan Chayas”, una vez en las celdas preventivas de la Policía de Jinotega, se le detectó una herida en el muslo derecho, pero éste argumentó que se la habían hecho con un hierro caliente. Como no convenció a las autoridades policiales, fue remitido al médico forense, quien determinó que la lesión fue producto a impacto de bala. La Policía hizo la relación entre el arma de fuego calibre 45 que utilizó el vicealcalde Molina y la herida que llevaba “Juan Chaya”, quien el día del robo en la casa del vicealcalde presuntamente sustrajo de la billetera que el munícipe tenía en un pantalón, cuatro mil córdobas, 100 dólares y varias tarjetas de crédito. De tal manera que la Policía identifica como presunto autor del robo con fuerza a “Juan Chayas”, quien es mencionado en otros casos de hurtos y robos con violencia que se han registrado en las últimas semanas en esta ciudad.

Ola autodestructiva
Máximo Rugama / ESTELÍ
La ola de intentos de suicidios se ha incrementado en el municipio de Estelí, durante las últimas semanas. Uno de los estelianos que intentó quitarse la vida, ingiriendo fármacos desconocidos, fue el joven Iván Antonio Salgado Mendoza, de 22 años, residente en el barrio El Paraíso, según dio a conocer el teniente Abel Herrera, portavoz de la Policía en Estelí. Socorristas de la Cruz Roja esteliana, atendiendo un llamado de auxilio que hicieron los miembros de una patrulla policial, se presentaron al lugar y luego de brindarle los primeros auxilios al joven, lo trasladaron de emergencia hacia el Hospital Regional San Juan de Dios, de esta ciudad. Mientras que los socorristas de la Cruz Roja de igual forma atendieron a Raquel Haydée Castillo Benavides, de 42 años, quien ingirió fármacos desconocidos. En tanto que Yunerlin Altamirano Briones, de 26 años, y habitante de la comunidad Las Pintadas, cinco kilómetros al noroeste de esta ciudad, se cayó de un caballo. También José del Carmen Altamirano Ríos, quien sufrió una herida en mano derecha por arma blanca, fue trasladado al hospital esteliano. El muchacho fue agredido por elementos desconocidos y es residente del barrio “Oscar Gámez 2”, de esta ciudad.

5 libras de marihuana en autobús
Silvia González / JINOTEGA
La Policía informó que dos mil 59 gramos de marihuana, casi cinco libras, fueron encontrados en poder de Evert de Jesús Cornejo Ruiz, de 32 años, quien se trasladaba en un bus de transporte colectivo IFA, verde, placas JI-2052, conducido por su dueño, Natividad Ordóñez. El decomiso del estupefaciente se produjo cuando fuerzas de la Policía realizaban inspecciones en el retén frente a la estación de la Policía de la comunidad de Ayapal, jurisdicción del municipio de San José de Bocay, el pasado viernes. Al realizar la requisa, la Policía Antinarcóticos descubrió la droga en una mochila Jansport, verde, según dijo la suboficial mayor Lillyam Chavarría, de la Secretaría Técnica de la Policía de Jinotega. El hombre fue detenido por las autoridades policiales y puesto a la orden de la Fiscalía para que responda por el delito de tenencia de estupefacientes.

Conductor responderá por muerte de mujer
Máximo Rugama / ESTELÍ
A la orden del Ministerio Público pasaron las autoridades estelianas a Roy Valentín Valenzuela Gurdián, para que responda por un homicidio culposo en accidente de tránsito. Valenzuela Gurdián, de 38 años, conducía la camioneta placas ES 04515, y al circular por el kilómetro 144 de la Carretera Panamericana, en la salida sur de esta ciudad, atropelló con la parte delantera del automotor a la señora Cándida Alicia Olivas Centeno, de 30 años, según dieron a conocer las autoridades policiales. Roy Valentín viajaba de norte a sur y al llegar al sitio donde sucedió la tragedia realizó un frenazo y un recorrido de cerca de 60 metros, pero aun así arrolló a la mujer, quien residía en el barrio Nuevo Amanecer, también conocido como “La Porra”. De acuerdo a versiones de testigos, la joven circulaba a pie con dirección de norte a sur en compañía de otra ciudadana, ambas bajo la influencia del licor, e iban forcejeando. Cándida Alicia en un momento de descuido cayó sobre la vía, acostada, y entonces fue impactada por el vehículo que conducía Valenzuela. La médico forense Mirna Guadalupe Ortez, en un dictamen preliminar, indicó que la muerte fue por trauma craneoencefálico severo y exposición de masa encefálica. La difunta fue sepultada en esta ciudad.

Nueva víctima de estafadores
Máximo Rugama / ESTELÍ
La joven Dilcia Palacios Lumbí, de 22 años, se convirtió en la nueva víctima de los estafadores, quienes con el viejo truco del loterillazo la despojaron de cuatro anillos de oro y un teléfono celular, así como de otros objetos valorados en más de dos mil quinientos córdobas. Cuando circulaba a pie por una calle del barrio Centenario, de esta ciudad, Dilcia dijo que fue interceptada por dos sujetos desconocidos, uno delgado, moreno, pantalón azul, camisa gris, otro gordo, piel blanca, pantalón azul, camisa amarilla. Ellos luego de entablar conversación amistosa con la afectada, le solicitaron que les fuera a cambiar un billete de lotería premiado. Luego le dijeron a la estafada que se repartirían el premio, pero a cambio debía dejarles sus prendas, a lo que ella accedió. Por supuesto era un engaño y cuando se percató, ya nada podía hacer, pues los timadores habían escapado.