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LAS MINAS, RAAN

Otra humilde mujer es víctima de los instintos salvajes de dos hombres, que para abusar sexualmente de ella, le propinaron una fuerte pedrada en la frente y luego la asesinaron, asfixiándola con las manos.

Felipa Del Carmen Loáisiga Suárez, de 49 años, es la infortunada que fue brutalmente violada y asesinada presuntamente por Antonio Maldonado Polanco, de 30 años, y Neftalí Amador Zamora, de 18, la noche del domingo último en el empalme de Alamikamba y Las Minas, en la Región Autónoma del Atlántico Norte.

La investigación policial precisa que los señalados, completamente ebrios, a eso de las once y media de la noche del domingo y fingiendo querer comprar cigarros, llegaron tocando de manera insistente la puerta de la casa en la que Felipa tenía una pequeña pulpería.


Viciosos exigentes
Una vez que les abrió la víctima, los sujetos le exigieron que les diera dos cigarros “al fiado”. Pero Felipa, quien se encontraba sola, se opuso a la exigencia de los dos hombres, negándoles el crédito con valor de dos córdobas, el valor de los dos cigarros, y en su lugar les enrostró en voz alta que si tenían dinero para tomar licor, también deberían tener para mantener el vicio del tabaco.

La respuesta de la mujer disgustó a los tipos, por lo que uno de ellos, Antonio Maldonado, reaccionó furioso recogiendo una piedra de unas cuatro libras, la que lanzó contra la víctima. Ésta le pegó fuertemente en la frente, al punto que cayó inconsciente.

Inmediatamente “Toño”, al igual que su compinche, Neftalí Amador, entraron a la casa ajena y aprovecharon el estado aturdido en que se encontraba la víctima para saciar sus instintos bestiales.

En el instante que Neftalí la violaba, la desventurada e impotente mujer empezó a recobrar la conciencia y trató de quitarse de encima al depravado sexual, pero éste, con la ayuda de su cómplice, le oprimieron el cuello hasta que la asesinaron vía asfixia mecánica.

Una falda azul que se puso ese día la infortunada le quedó casi hasta el pecho, y estaba sólo con un sostén negro. Su cuerpo fue encontrado en el piso de su casa, casi en la puerta de entrada. La Policía, al día siguiente, logró detener a Neftalí Amador Zamora, uno de los señalados en este horrendo crimen.


Confesó el crimen
El detenido fue examinado por un forense de Las Minas y se comprobó que la noche anterior había tenido relaciones sexuales.

Uno de los policías que anotaba sus generales le preguntó a Neftalí el por qué estaba detenido, y éste, de forma fría y sin remordimiento alguno, le dijo que era porque había violado y matado a una mujer, confesando de esa manera su participación en el atroz crimen.

En las bolsas de su pantalón la Policía le encontró 828 córdobas, suma que aparentemente fue robada a la víctima, ya que el aprehendido, antes de cometer el asesinato, no tenía dinero.

Su cómplice, Antonio Amador, no ha sido ubicado, ya que prefirió huir del lugar, dejando desamparada a su cónyuge y dos hijas, entre ellas una recién nacida.

Felipa del Carmen tenía dos hijos jóvenes que vivían con ella. Sin embargo, en el momento de la desgracia, sus vástagos andaban ingiriendo licor un poco lejos de la casa, donde su madre era cruelmente abusada y asesinada.

En menos de un mes, dos mujeres, entre ellas una anciana de 75 años, --en el empalme de Labú, Siuna--, han sido violadas y asesinadas de forma monstruosa en Las Minas. Aún los criminales no pagan por estos delitos.