Lizbeth García
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Silvio Antonio Altamirano Gutiérrez, de 58 años, conocido como “La Virgen que suda”, fue acusado en los Juzgados: Segundo, Quinto, Séptimo y Décimo Penal de Juicio, por hurto simple y portación ilegal de armas en perjuicio de siete personas; pero será hasta hoy que se le celebrarán las respectivas audiencias preliminares.

Altamirano llegó temblando, sudando y llorando a los Juzgados, donde sus familiares le proporcionaron un paño para que se secara el sudor.

Javier Caballero adelantó que solicitará una valoración forense para Altamirano, porque es hipertenso “y lo que se debe priorizar es la seguridad y la salud de mi representado”, apuntó el abogado, quien reveló que su cliente le dijo que se encontraba muy mal y “bastante presionado”.

Y no es para menos, porque en el Juzgado Décimo Penal de Audiencias está acusado por portación y uso ilegal de armas, y hurto en perjuicio del Estado y de Claudia Liseth González Bermúdez y José León Malespín.

En el Juzgado Quinto es señalado por Alison McCoy Martínez; en el Séptimo lo acusa Úrsula Irene Álvarez Urbina y Noel Ernesto Morales; y en el Segundo Penal de Audiencias quien lo señala es María Elena Alarcón Meza.

Sin embargo, las autoridades informaron que aún faltan más acusaciones contra “La Virgen que suda”, quien supuestamente llegaba a las viviendas de sus víctimas diciendo que llevaba una encomienda, pero estando dentro, aparentemente robaba.


“Bienes son de su esposa”

Caballero, el abogado defensor, dijo que todos los bienes que le fueron ocupados a don Silvio pertenecen a su mujer, y tienen las facturas y las tarjetas de circulación de los dos vehículos.

“Pueden existir mil acusaciones, pero mientras no se le demuestre lo contrario, él es inocente”, apuntó el abogado, quien señaló que su defendido es enfermero y constructor, no delincuente.

Adelantó que hará uso del recurso de amparo, porque su cliente fue detenido arbitrariamente y puesto a la orden del juez fuera del término de las 48 horas establecidas por la ley; además, los delitos que le imputan a su defendido no son competencia de un juez de distrito, sino uno Local, porque la pena es menor de cinco años.