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El fin de semana se tornó violento en los distritos Tres y Cuatro de la capital, y pese a que la Policía estuvo “tendida” en los diferentes barrios para garantizar el proceso de verificación ciudadana, no pudo evitar que hubiese dos muertos y un lesionado.

Nelson Antonio Aburto Rodríguez, de 13 años, conocido entre sus amigos como “Chocobito”, perdió la vida luego que un balazo le penetrara en la espalda y le saliera por el abdomen, y aunque fue trasladado con vida en un vehículo particular al Hospital “Fernando Vélez Paiz”, murió a consecuencia de una hemorragia masiva intraabdominal.

Se presume que la persona que privó de la vida a Aburto fue Manuel de Jesús Aráuz Torres, de 37 años, alias “Nen”, quien es miembro de la pandilla de “Los Chancheros”. Éste, señalan, recibió el arma de manos de su tía María José Torres.

Según versión de la madrina del niño asesinado, Ana María Pérez, de 34 años, el menor estaba jugando fútbol, y de repente se fue a comprar unos helados, pero había una trifulca entre pandilleros en el sector del Colegio “Benjamín Zeledón”, exactamente, de la escuela una cuadra al este media al norte, en el barrio El Recreo, y el menor recibió una bala perdida. El hecho se registró a las 4:50 la tarde del sábado.

María Inés Rodríguez, de 42 años, dijo que su hijo cursaba primer año en el Colegio “Benjamín Zeledón”, que era el menor de sus vástagos y que nunca anduvo en malos pasos.


Quieren justicia
“Lo que queremos es justicia, la familia del homicida cree que porque tienen riales y pueden comprar a cualquiera, se va a quedar así. Son delincuentes, venden droga, y siempre andan libres, pero eso no puede seguir así. Ahora nos arrebataron a un chavalito que no se metía con nadie y no andaba en malos caminos”, reiteró la madre entre sollozos.

La investigación preliminar de la Policía de la Tercera Delegación revela que al momento de la tragedia, efectivamente, había una trifulca entre adolescentes armados con piedras. La víctima estaba entre ellos, cuando llegó “Nen” y realizó dos disparos, pero sólo uno penetró en la humanidad del muchacho.

El otro crimen se registró el fin de semana en el barrio “Jorge Dimitrov”, y fue el de Juan José Barahona Olivares, de 29 años, quien murió de forma inmediata después de haber recibido un impacto de bala en la cabeza.


Mortal cambio de pandilla
Según una fuente policial ligada a las investigaciones, el crimen se dio porque Barahona era miembro de la pandilla de “Los Puenteros” y se cruzó a “Los Galanes”, por lo que los primeros “le pasaron la cuenta”.

El presunto asesino fue identificado como Misael Antonio Jarquín López, de 27 años, alias “Misa”, miembro “Los Puenteros” del barrio “Jorge Dimitrov”.

Antes de cometer el crimen, Jarquín hirió al niño David Salomón Rodríguez Ochoa, de 9 años, quien intervino en un pleito y fue impactado por una bala que le perforó los dos pies, por lo que fue trasladado al Hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, donde la curaron la herida porque no hubo fracturas.

Agentes de la Cuarta Delegación de Policía buscan al homicida Misael Antonio Jarquín López.