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Un hombre acusado de haber ultimado de dos disparos a un joven de Tola,  logró salir en libertad, debido a que en el juicio oral y público no comparecieron la mayoría de los testigos con los que el Ministerio Público pretendía demostrar la culpabilidad de  Eduardo José  Bonilla Reyes, de 36 años, por lo que la vista se clausuró anticipadamente.

El hecho sangriento ocurrió el 24 de diciembre de 2009 frente a la terminal de buses de la comarca de Nancimí,  municipio de Tola,  y en el expediente judicial  se detalla que  la víctima,  Rommel Espinoza Cuendiz,  de veinte años, se encontraba en una fiesta en compañía de su hermano  Héctor   Manuel,  y a eso de las 11:30 de la noche, Bonilla Reyes se les acercó   con intenciones de agredir a este último.

Para evitar problemas,  Rommel Espinoza le pidió a su hermano que se retiraran de la fiesta, pero Bonilla Reyes los siguió,  desenfundó un revólver  38 y le atinó dos disparos en el tórax al joven, quien falleció en cuestión de segundos.

Héctor Manuel trató de desarmar a Bonilla Reyes, pero este le realizó dos disparos que le provocaron lesiones graves en el cuello y muslo derecho, después huyó, pero luego fue arrestado, acusado y enjuiciado por homicidio y lesiones.

Sin  embargo, al  juicio oral y público no llegaron  en tres fechas consecutivas los testigos,  entre ellos oficiales de la Policía  y un médico forense del Instituto de Medicina Legal.