•  |
  •  |

En los últimos años la naturaleza ha ido cambiando y pereciera que a veces se vuelve enemiga de los humanos, que de una u otra manera han contribuido a que se den esos cambios, pero no para bien sino para mal.

En las más recientes décadas los fenómenos naturales han dejado miles de personas damnificadas, infraestructuras dañadas, niños huérfanos y padres sin hijos.

Nicaragua no ha sido la excepción, y cada año hay nuevas historias que dejan una lección que aprender para no cometer  errores similares, principalmente en los  meses de septiembre y octubre, que son los más lluviosos de la temporada.
Las precipitaciones este año a su paso han dejado desconsuelo y una lluvia de lágrimas en varias familias a nivel nacional, y entre las víctimas se cuentan  cinco niños.

En la primera quincena de septiembre tres hermanitas perdieron la vida  porque  junto a su mamá  y sobre el lomo de una yegua,  trataron de cruzar un cauce en una zona rural de Sutiaba.

Marta Jeannette, Cristina Esther y Daniela Eunice Aguilera Aráuz, de 2, 5 y 8 años,  respectivamente, perecieron ahogadas ante la mirada atónita de su progenitora, que no pudo hacer nada por evitar la tragedia. Después de la desgracia reconoció que una de las pequeñas, al ver la crecida corriente, le pidió que se regresaran, pero…

En el  mismo mes de septiembre en el barrio “Camilo Ortega”, de Masaya, debido a las intensas lluvias,  una pared cayó sobre la humilde vivienda de la pareja conformada por  Francisco Adán Tijerino y Elizabeth López Vanegas, quienes perecieron al instante al igual que su pequeño hijo,  Ángel Tijerino Vanegas, de cinco años.

Un niño de dos años y una niña de siete meses se salvaron de la tragedia, y viven bajo la tutela de sus abuelos.

Otra de las más recientes víctimas de los aguaceros fue Naydeling Vanessa García Ortiz, de ocho años, quien murió electrocutada cuando salió de su casa para  realizar las compras para el desayuno y un cable de alta tensión cayó sobre su cuerpecito. Esto ocurrió en  la Villa “Carlos Fonseca”, el pasado 11 de octubre.

El centro de baja presión que se estacionó esta semana al oeste de Centroamérica sobre el Océano Pacífico, ocasionó lluvias que dejaron  varios fallecidos por ahogamientos y derrumbes.

Los que debe hacer para salvar su vida
Debido a las muertes que muchas veces ocurren por falta de precaución, la Dirección General de Bomberos, DGB, y Cruz Roja Nicaragüense, CRN, brindaron una serie de recomendaciones que pueden salvar lo más preciado del ser humano: la vida.

El comandante Miguel Ángel Alemán, Director General de la DGB, y Aldry Flores, Técnico en Rescate de la CRN, señaló que en situaciones de riesgo lo primero que hay que poner a salvo es la vida de los seres queridos.

“No podemos seguir perdiendo vidas humanas por querer salvar los bienes materiales, por falta de precaución, a veces hay muertes por no acatar las disposiciones que emiten las autoridades especializadas”, aseguró el comandante Alemán.

En caso de inundaciones,  cuando se va conduciendo, lo más recomendable es detenerse en un lugar alto donde el agua no va a llegar, para no ser arrastrados por las corrientes que de un momento a otro toman fuerza y se llevan todo a su paso.

Los peatones deben buscar los puentes aéreos y evitar  cruzar las calles, porque los manjoles y tragantes son un peligro inminente.  En período de invierno,  las tapas tienden  a levantarse y queda un enorme hoyo donde pueden caber dos personas y perecer.

A los conductores de motocicletas les conviene adoptar medidas de protección para evitar ser víctimas, porque en calles  inundadas es difícil ver si hay hoyos o fisuras.
Igualmente Alemán dijo que los padres de familia no deben permitir que sus hijos circulen en las calles cuando  está lloviendo, porque pueden ser arrastrados por las corrientes.

También deben considerar si es conveniente  o no mandarlos al colegio, si  está a larga distancia y tienen que abordar buses.

Otras de las recomendaciones que dio Alemán es para las personas que tienen sus viviendas a la orilla de los cauces.

“Si el agua pega constantemente en las paredes de la casa es  señal de que puede darse una caída, en ese caso, se debe reportar  inmediatamente la situación a los Bomberos, a Cruz Roja o a las instituciones especializadas para darles seguridad…Deben ser evacuados para evitar tragedias mayores”, explicó el comandante Alemán.

Cuidado con la electricidad
Por su parte Aldry  Flores,  de CRN,  explicó que las personas que viven a orillas de los cauces deben mantener alejados a los niños y salir lo más pronto posible,  porque el agua puede socavar las paredes del cauce y provocar la caída de la misma.

En las comarcas rurales no hay que cruzar los ríos imprudentemente, porque aunque el agua a veces le llega a uno  abajo de la rodilla, una crecida repentina   puede sorprender a cualquier persona. “Hay  que esperar que las corrientes o la lluvia hayan cesado y cruzarse con precaución”, apuntó.

“En caso de ir cruzando un río y de pronto viene la lluvia,  hay que hacerle caso a la lógica, a la intuición, si es más viable regresar o pasar, para  poner a salvo la vida, se debe valorar qué es lo mejor para uno”, declaró el Comandante de Regimiento,  Iván Tijerino, Jefe de Operaciones de la DGB.

Hay que evitar pasar bajo  cables de alta tensión o  levantar los que están en el suelo, porque aunque pareciera que no tienen electricidad, podrían estar energizados. No hay que estar debajo de árboles viejos y frondosos, porque la cantidad de agua que cae sobre ellos puede hacer que caigan, agregó Tijerino.

Explicó que cuando ha llovido  más de doce horas continuas, la tierra está demasiado saturada o “floja” y las personas que viven en los cerros a cualquier altura o en las faldas de los mismos, pueden ser víctimas de un deslizamiento  de tierra, por eso, recomendó, hay que salir antes  que suceda lo inevitable.
Pero lo principal, en situaciones de peligro  es mantener la calma.

 

Buscando el peligro

¿Por qué las personas cruzan cauces y ríos crecidos a sabiendas de que eso puede ser peligroso? ¿Por qué salir a jugar cuando hay una tormenta eléctrica?
¿Por qué  se asientan a orilla de un cauce o fuentes de aguas que en cualquier momento pueden tener una crecida?  

“Por necesidad”, responden algunos, pero muchos psicólogos han escrito sobre el comportamiento  autodestructivo de los seres humanos para explicar por qué la gente hace cosas que le van a deparar perjuicio.

Un ensayo escrito por Lucero González Franco, de la Universidad Iberoamericana México, publicado por el sitio web  Psicología on line explica, --citando a especialistas--, que la diferencia entre comportamiento autodestructivo directo e indirecto es la meta consciente de la conducta. Si la meta principal es dañarse a sí mismo, el término conducta autodestructiva es correcto y el suicidio es su forma extrema.

En el comportamiento autodestructivo indirecto el dañarse a sí mismo no es la meta principal, sino un efecto indeseado e incluye errores relativamente insignificantes, auto-castigo y pequeños riesgos que sumados aumentan la posibilidad de lesiones serias y la muerte, agrega el ensayo.