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Después de que fue secuestrado por un sujeto que aparentemente le quería robar la motocicleta en la que andaba, Carlos Fabricio Morales Gutiérrez, de 18 años,  fue detenido y presentado por la Policía como un infractor de la ley, pero con documentos en mano, el joven demostró ayer que en realidad es víctima y no victimario.

A finales de septiembre, Morales fue apresado por la Policía de la Estación Siete de Managua, cuyo jefe, comisionado Martín Solórzano, informó que supuestamente el joven tenía antecedentes por robo con intimidación, que le decían “Cabeza”, y que él y otro sujeto se enfrentaron a tiros con la Policía.

No obstante, el joven trajo a END un certificado de conducta firmado por la comisionada Vilma Reyes, fechado el 11 de octubre de este año, que señala que Morales no tiene antecedentes penales. También presentó dos documentos que revelan que es estudiante de ingeniería y de inglés.

Explicó que el día de los hechos fue secuestrado por un sujeto que le colocó una pistola en la cabeza. Esto ocurrió en los semáforos de Linda Vista. Luego el delincuente lo obligó a ir a un barrio que queda cerca del  Mercado “Iván Montenegro”, donde había un operativo, después lo obligó a esquivar a los uniformados, pero estos los interceptaron. En ese momento el secuestrador se lanzó de la moto y  se lío a tiros con las autoridades.

“Yo no supe qué hacer y me retire del lugar, pero me resbalé y caí. Eso fue a una cuadra del sitio donde inició la balacera. Me subieron a una patrulla y aunque les expliqué que no conocía a ese hombre, me llevaron”, apuntó el joven que señaló que él no es una mala persona, no tiene alías ni problemas con la ley. Sus padres, el ingeniero Fabricio Morales y la profesora Rosario Gutiérrez, dieron fe de sus palabras al señalar que mantienen ocupado a su hijo estudiando y trabajando en sus ratos libres.