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“Ay madre mía me mataron a mi muchachito, a mi hijito, él les dijo que no le hicieran daño, pero le dieron varios machetazos”, exclamó en medio del llanto desgarrador doña Janeth María Medrano, de 56 años, cuando abrazaba a su progenitora, quien llegó a darle el pésame por la muerte de su nieto.

El taxista Edwin José Aburto Medrano, de 34 años, murió de múltiples heridas de arma blanca,  la noche del viernes último,  en la entrada del barrio “San Rafael”, en Tipitapa.

Las autoridades del  Distrito Ocho de la Policía señalaron que Aburto se dirigía al barrio “San Rafael”, ubicado frente al balneario El Trapiche, pero notó que una de las llantas del taxi Hyundai blanco, placas M 121-638 que conducía  estaba ponchada, descendió para cambiarla, momento en el que  los delincuentes aparecieron.

“Le salieron más de tres elementos con machetes y otros objetos corto punzantes aún no determinados,  lo hirieron en diferentes partes del cuerpo, su muerte fue instantánea”, explicó la fuente policial.

La Policía sospecha  que el móvil del crimen fue el robo, porque no encontraron el celular, la memoria del radio, el dinero y otras pertenencias del fallecido, pero también creen que los delincuentes están utilizando “miguelitos” para ponchar las llantas y así robarle a las víctimas que se movilizan en vehículos.

Familia llora a taxista
Por este crimen, en el Distrito Ocho de Policía  hay siete jóvenes integrantes de una pandilla retenidos  para investigación, además los agentes del orden les ocuparon un machete.

Erick Aburto Medrano no encuentra explicación para la muerte de su hermano, porque era un hombre que conocía a muchas personas en Tipitapa, donde laboró 15 años como conductor de bus y nueve meses como taxista.

“La verdad no comprendo, porque el tenía muchos amigos, espero que sigan las investigaciones y que esos detenidos digan la verdad, mi hermano no era vago, ni pandillero, era un hombre muy “chambeador”, refirió Erick Aburto.

Edwin Aburto Medrano era el mayor de cinco hijos que tuvo doña Janeth Medrano, y  deja en la orfandad dos hijos de 15 y 12 años.
La vela se realizó en el barrio “Yuri Ordóñez”, de la parada del Colegio “Salomón Ibarra Mayorga”, una cuadra al norte.

Crimen en El Ranchón
Por otro lado, Edgard José Jackson Selva, de 23 años, murió de varias estocadas en diferentes partes del cuerpo, en El Ranchón, bar ubicado en el Mercado “Roberto Huembes”.

Según la denuncia de Gabriela Hodgson Selva, de 25 años, ella estaba discutiendo con un sujeto al que identificó como “Tribilín”, pero sacó un cuchillo y apuñaló a su hermano.

Aunque miembros de la Dirección General de Bomberos llegaron al bar para brindarle atención médica,  la víctima falleció.

La Policía del Distrito Cinco investiga el hecho tipificado como riña callejera y homicidio. Cabe destacar que esta es la segunda vez que hay un homicidio  en ese lugar  del mercado.