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Tres avispados sujetos mayores de cuarenta años les dieron “vuelta” a dos campesinos originarios del Rama,  con el truco del “cambiolín”, pero en la modalidad del “calcetinazo”,  y se les llevaron 70 mil córdobas que acababan de retirar de una institución bancaria en el mercado del Mayoreo.

La estafa ocurrió ayer a eso de las diez de la mañana, cuando Bismarck Reyes García,  de 39 años, y su papá,  Tomás Reyes Jarquín,  de 64 años, llegaron a la capital,  porque vendieron 64 reses en un matadero.

“Del matadero abordamos un taxi gris, donde iban tres señores de aspecto campesino como nosotros, no se miraban maleantes y entablaron plática, nos preguntaron “¿vendieron reses?, qué suerte,  porque la vida ahora está dura, nos decían”, relataron los afectados.

“Cuando llegamos al banco ellos no se fueron,  porque al salir nos dijeron: “Los estamos esperando,  porque usted sabe… aquí es peligroso y los vamos a llevar a donde vayan. En el camino nos pidieron el favor de cambiarle 2, 500 dólares,  porque no andaban identificación,  nos llevaron a una casa particular y nos entregaron un calcetín donde supuestamente iban los reales”, dijo Bismarck Reyes.

“Nos domaron”
“Esta es la primera vez que nos sucede algo así, realmente “nos domaron”, cuando nos bajamos del carro nos dijeron aquella casa es, como a media cuadra de donde estábamos,  y luego vimos que arrancaron. Nos dijeron vamos a dar la vuelta, cuando reaccionamos y decidimos abrir el calcetín,  miramos que era papel periódico recortado”, dijo apesarado don Tomás Reyes.

Afortunadamente no sacaron del banco los 361 mil córdobas que era el pago total por la venta de reses, sólo una  pequeña cantidad,  porque necesitaban comprar una picadora de pasto.

Las víctimas manifestaron que el dinero era para pagar una propiedad de 125 manzanas de tierras que habían comprado en el municipio de El Tortuguero, para la crianza de ganado.

La denuncia por la estafa fue recepcionada en el Distrito Siete de Policía, cuyos agentes  ya tienen las características de los ladrones que hasta acento campesino fingieron para hacer caer a las víctimas en sus redes.