•   Diario Extra, Costa Rica  |
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Tres hombres que fueron detenidos el pasado 1 de noviembre cerca de la Segunda Parada de Ciudadela La Carpio como sospechosos de violar en 21 ocasiones a una menor de edad,  no están en prisión, por el contrario,  un Juzgado los dejó permanecer en sus casas mientras avanza el proceso penal.

Los agentes de la Sección de Delitos contra la Integridad Física, Trata y Tráfico de Personas del Organismo de Investigación Judicial, OIJ,  detuvieron a los violadores que eran un hombre de nacionalidad nicaragüense, abuelo de la menor,  y dos gemelos de 19 años, sobrinos del primero.

El Juzgado Penal de San José les impuso como medida cautelar 3 meses de prisión preventiva, sin embargo, lograron que les concedieran casa por cárcel.

Lo irónico es que el abuelo vive a la par de  donde vive la pequeña,  y los gemelos a dos casas, sin embargo,  demostraron  que tienen domicilio fijo en Grecia y por eso les aceptaron la medida.

Según fuentes policiales, la niña de 13 años fue sometida a constantes abusos durante más de un año por parte de los tres sospechosos hasta que su hermanito menor observó lo que el abuelo le hacía a la pequeña,  y allí se dio a conocer el caso en la familia.

Según la madre de la niña, ella se enteró del caso porque su mamá le comentó lo que había escuchado de uno de los niños de la casa y fue a raíz de eso que hablaron con la víctima para que contara todo lo que había pasado.

Pese a que el depravado nunca aceptó tras ser cuestionado por las mujeres, días después se fue de la casa con todas sus cosas al enterarse que ya habían interpuesto una primera denuncia en la delegación de la Fuerza Pública de esa barriada de la Uruca.

Pese a esto la policía logró ubicarlos a todos y les arrestó, los pasó a la Fiscalía y con pruebas al Juzgado Penal.

Vivió una pesadilla

La menor narró a la Fiscalía Adjunta de Delitos Sexuales y Violencia Doméstica cada parte de la terrible pesadilla que vivió desde inicios de 2010 hasta hace dos meses.

En primera instancia declaró antes los fiscales todo lo que le hizo su abuelo, los ultrajes y abusos deshonestos, todo lo cual está debidamente documentado.

Además, comentó que la situación se repetía continuamente, pues el sujeto aprovechaba la noche cuando ya todos dormían para meterse al cuarto y abusar de ella.

En cuanto a uno de los gemelos recordó que empezó a llegar a su casa,  porque estaban haciendo unas reparaciones y aprovechaba cuando todos se iban para ultrajarla.

La menor aseguró que su abuelo la violó 11 veces, mientras que el adolescente lo hizo en 10 ocasiones.

Durante todo ese tiempo la niña aseguró que pasó amenazada de muerte si abría la boca.