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El secuestro del estudiante Franklin Bermúdez Guido, de 16 años,  dejó al descubierto el robo de un televisor plasma, según la acusación que presentó la Fiscalía contra los hermanos Ronald y William Torres Largaespada.

Bermúdez fue secuestrado en su casa de habitación en el barrio “El Paraisito”, la tarde del pasado 11 de noviembre, por Ronald Torres,  quien valiéndose de la confianza que tenía con  la víctima le propuso le ayudara con la mudanza de un amigo a cambio de  500 córdobas.

Bermúdez aceptó el trato y junto a Torres se fue al barrio Loma Linda, donde al llegar a una casa cerca de la parada de buses “Las Tres Cruces”,  lo esperaba William Torres,  esposo de una  tía de la víctima.

En ese lugar William Torres tomó del cuello a  Bermúdez con una soga,  luego lo golpeó junto a su hermano, lo ató de pies y mano, y lo amordazó con un pañuelo y cinta adhesiva.

¿Dónde vendiste el televisor plasma?, le preguntaban los Torres a la víctima cuando lo golpeaban, explica la acusación.

Aparentemente el televisor  fue robado por uno de los hermanos Torres, pero se desconoce si Bermúdez participó en el robo o si se lo dieron a guardar.

Como Bermúdez no “cantaba”, los hermanos Torres lo introdujeron en un cuarto con un perro Pitbulll que lo mordió en  el brazo izquierdo.

“Arma perruna”
Según la víctima,  al ver que él  lloraba porque tenía miedo de morir  devorado por el furioso animal, los Torres  lo liberaron, pero le advirtieron  que si los delataba,   matarían a uno de su familia.

Además de todo lo que sufrió, la víctima denunció que lo despojaron  de 1,500 córdobas, según el escrito acusatorio.

Por los hechos antes mencionados, la Fiscalía acusó a los Torres por secuestro simple, robo agravado, lesiones graves y amenazas.

El juez Séptimo Penal de Audiencias, Abelardo Alvir Ramos, les impuso la prisión preventiva a los acusados y programó audiencia inicial para el próximo 1 de diciembre.

Otro torturado

En la Colonia 14 de Septiembre hubo un caso similar, donde Maycol Antonio Alvarado Hernández, de 23 años, fue golpeado y encadenado a un árbol, por los propietarios del Bar Iguana Verde, la noche del sábado 19 de noviembre.

“El joven fue golpeado y retenido contra su voluntad, por lo que aquí se está investigando como secuestro simple. Los dueños del bar dicen que Alvarado Hernández se les había llevado una perra pekinés hace tiempo, el joven pasó por la acera  y fue ahí que lo agarraron”, manifestó el inspector Bismarck Rivera, vocero del Distrito V de Policía.

Los propietarios del bar están detenidos y fueron identificados como: Ezner  Alexander Estrada Molina, Karina Mejía Rodríguez, ambos de 18 años, Erving Daniel Tejada Vado, de 28, y Valeria Molina, de 34. Ellos pasarán a la orden del juez hoy.