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Recibe un e-mail de su madre muerta
Una familia de Virginia, Estados Unidos, vive un suplicio desde hace varias semanas. Decenas de e-mails enviados desde la cuenta de su madre muerta llegan casi todos los días a las casillas de correos de los Woods.
Cassie Woods, una de las tres hermanas que vive acosada por el recuerdo de su madre, muerta por un caso de esclerodermia intratable (una enfermedad en la piel), no puede evitar llorar cada vez que ve el nombre de su mamá en un e-mail.
“Ella era mi mejor amiga, y no es justo lo que nos están haciendo”, sostiene la joven, y acusa a un hacker de haberse apropiado de la cuenta para enviarles spam (correo basura) con publicidades de pastillas para mejorar la performance sexual, por ejemplo.
Luego de intentar sin éxito comunicarse con el hacker, la familia acudió a Yahoo!, la empresa donde está alojada la cuenta de correo. Desde la compañía explicaron que los ayudarán a cerrar la cuenta, pero que para ello deberán enviarle el certificado de defunción de la señora, documento que la familia todavía está tratando de conseguir.

Restaurante multa a clientes que dejan sobras
Un restaurante de comida árabe ha decidido comenzar a cobrarles un costo extra a sus clientes que no terminen toda la comida que hayan ordenado.
Cansados de tener que tirar sobras y desperdiciar alimentos, los dueños de Marmar, un restaurante de la ciudad de Dammam, pusieron en práctica esta nueva política para “educar” a sus clientes y desalentarlos a la hora de pedir comida solo para probarla y dejarla.
Según los propietarios, mucha gente ordena grandes cantidades y platos abundantes para impresionar a los demás, y agrega que la medida, en lugar de resultar impopular, será bienvenida por los clientes.
La decisión se tomó luego de reportes de hambruna en Somalia, donde la gente literalmente muere de hambre. Así, las multas aplicadas por el restaurante serán donadas a la nación africana para luchar contra la hambruna y la desnutrición.

Intenta robar banco que cerró hace 17 años
La Corte de Justicia de la ciudad alemana de Osnabruck acaba de condenar a siete años de prisión a un hombre que intentó asaltar un banco vacío con un arma de juguete, y tomó de rehén a una persona que pasaba por el lugar.
Bautizado “el ladrón más tonto del mundo” por la prensa local, el hombre ingresó a un edificio donde se pensó que funcionaba una sucursal de la institución bancaria que intentó asaltar. Sin embargo, la sucursal había cesado sus actividades hacía 17 años. Cuando el ladronzuelo se percató de que en el lugar funcionaba un centro de atención fisioterapéutico, tomó de rehén a una transeúnte y la obligó a retirar dinero de uno de los cajeros automáticos instalados en el lobby del edificio.
Pero eso no fue todo. Luego de quedarse con los 400 euros que obligó a retirar al rehén, el hombre huyó en su auto, el cual abandonó a pocas cuadras, dejando olvidada en el asiento trasero la pistola de juguete cubierta con sus huellas digitales.
Cuando fue apresado, el ladrón confesó y ahora deberá pagar siete años encerrado debido a otros 22 crímenes cometidos en los últimos años.