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Marvin Antonio Hernández, de 42 años, conductor del bus que la noche del 20 de diciembre atropelló mortalmente a Concepción del Carmen Lara Moreno, de 21 años, fue liberado el 22 de diciembre a las 6:00 p.m., después que el Ministerio Público mandara a ampliar las investigaciones.

Una de las razones por la cual la Fiscalía solicitó la ampliación, es porque no está claro si al momento del accidente quien conducía el bus era un adolescente --como aseguran los testigos-- o si era Hernández.

“Existe una duda razonable, hay que determinar quién era el que realmente conducía la unidad de transporte, porque los pasajeros dicen que era un adolescente, y el detenido dice que fue él, por lo que se hará una reconstrucción con los especialistas de Averías, Explosiones e Incendios, Avexis, del Laboratorio Central de Criminalística de la Policía Nacional”, informó la comisionada mayor Concepción Torres, jefa del Distrito Diez de Policía.

Pero aún no hay fecha exacta para la reconstrucción, debido a que los oficiales de Avexis tienen que programar la diligencia,  porque estos especialistas también realizan reconstrucción de accidentes en otros distritos policiales.

No aparece adolescente

Aunque Hernández asegura que él  conducía la unidad multicolor placa M 307, que cubre la ruta León-Managua, a la delegación policial llegó la madre del adolescente de 15 años que supuestamente andaba como ayudante en la unidad  el día de los hechos.

“Aquí vino la mamá del jovencito, porque dice que a raíz del accidente, el menor no aparece por ningún lado. Yo le dije que no sabemos nada, porque Hernández asegura que era él quien venía manejando, en todo caso, tenía que hablar con el conductor para ver si él sabe de su paradero”, dijo la comisionada mayor Torres.

Otro elemento que tendrán que determinar los especialistas de Avexis es si realmente hubo desperfecto mecánico al momento del atropello del peatón, y determinar si hubo exceso de velocidad o no.

La víctima fue arrastrada por la unidad de trasporte en el momento que caminaba con dos amigas en la zona peatonal, tras haber salido de la empresa Saratoga, donde laboraba como obrera de la maquila. Cada una cargaba una canasta navideña. Lara Moreno no pudo correr como lo hicieron sus compañeras, porque los nervios la “atraparon”. La joven dejó una niña de dos años en la orfandad.