•   OCOTAL, NUEVA SEGOVIA  |
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A eso de las 5 de la  mañana del último martes, mientras encendía el fuego,  escuchó un fuerte quejido, y la noche anterior había roncado mucho, por lo que  Aura Delia Moreno Mayorga fue a tocar a su marido, Donald Antonio Gutiérrez, de 34 años, quien no se movió, porque estaba muerto.

Sin embargo, supuso que se había desmayado por el abundante consumo de licor que había tenido en los últimos  días, por lo que con la esperanza “de resucitarlo”, lo llevó al Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, donde los médicos no tuvieron más que remitirlo a la morgue.

El médico forense, Jorge Calderón Gutiérrez, dijo que la causa del fallecimiento fue por  traumatismo contuso craneal visible en lado frontal derecho, donde la víctima presentaba “hundimiento con un halo y un morado en forma de semicírculo”.

La  viuda añadió que el lunes último, un niño le avisó que su marido se había caído de su bicicleta, “vehículo” que efectivamente tenía daños.

 Se descarta que haya habido mano criminal, pero sí del dios Baco. La víctima habitaba en el barrio Sandino.