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“(Que) mire mi Dios que soy inocente”, dijo con la voz entrecortada por el llanto doña Karla Marina Núñez Argüello, de 40 años, cuando se le preguntó si era verdad o mentira que drogaba, maltrataba y prostituía por unos centavos a su menor hija, hechos por los que la Jueza Noveno Penal de Audiencias de Managua, Indiana Gallardo, le decretó la prisión preventiva.
La fiscal Ana Carolina Zepeda acusó ayer a Núñez por la presunta autoría de los delitos de proxenetismo agravado y violencia doméstica, porque desde 2001  empezó a drogar a su hija, a  maltratarla y a prostituirla años después, al punto que le pegaba con cables eléctricos y rajas de leña, además le quemaba sus partes íntimas.
Según la acusación, el maltrato físico y verbal era tal que supuestamente la mujer le decía a su hija que le iba a cortar la cabeza si no dejaba que los hombres la manosearan, principalmente comerciantes del Mercado Oriental, porque la víctima y la victimaria vivían cerca del centro de compras.
El escrito acusatorio señala que cuando la niña cumplió 13 años, en 2009, Núñez vendió a su hija a un desconocido  “para que la hiciera mujer”.
A veces los “clientes” de Núñez le pagaban directamente a la menor entre 50 y 60 córdobas por sus servicios sexuales, pero la madre le quitaba el dinero.
Un año después, cuando la menor tenía 14 años, supuestamente doña Karla la obligó a  hincarse sobre vidrios rotos por una hora y le pegó con un cable eléctrico, pero su tío la salvó de semejante castigo, pero eso no evitó que en otra ocasión la acusada le pusiera chile a su hija en sus partes íntimas, porque se rehusó a seguir acostándose con hombres.
Todo estos hechos, según la Fiscalía, provocaron en la menor una lesión psíquica grave caracterizada por stress postraumático.

Niega todo
La acusada negó todo lo que le atribuye el Ministerio Público y dijo que su hija “la odia” porque intentó corregirla cuando empezó a  consumir drogas.
Señaló que el día que la capturaron, el 25 de diciembre, ella le iba a regalar su casita a su menor hija y al hombre con el que tiene una relación de pareja,  pese a que tiene  38 años, pero no sabía que más tarde la iban a capturar por la denuncia que interpuso en su contra el tío de la jovencita, quien según doña Karla, la acusó porque “también la odia”.
La mujer señaló que si ella no quisiera a su hija, hubiese tomado los 40 mil córdobas que el hombre que la violó le ofreció para que retirara la denuncia, sin embargo no lo hizo, y hoy Jimmy Beker Pavón cumple una condena de 10 años de prisión por violación a menor de 14 años.
Durante la audiencia oral,  la Defensoría Pública mediante el abogado Manuel Cantón alegó a favor de Núñez que si fuese cierto que  inducía a su hija a realizar actos sexuales por dinero, ¿dónde está el monto del lucro que la acusada obtuvo por el proxenetismo?
Además preguntó quiénes son y con cuántos hombres supuestamente estuvo la niña, dónde están las secuelas del maltrato y por último dijo que la Fiscalía no acreditó la minoría de edad de la víctima.
No obstante en los elementos de convicción que presentó la Fiscalía rolan dictámenes que dicen que la menor presentaba cicatrices de origen desconocido y otras que corresponden a una condilomatosis (enfermedad de transmisión sexual) tratada químicamente.
“Aquí todos hemos escuchado la acusación y es clara”, dijo la jueza al admitir la causa, decretar la prisión contra la acusada y programar la audiencia inicial del proceso para el 4 de enero de 9 a.m.